Honduras

El aborto es asunto de libertad de conciencia

Cruzalta asegura que nunca aconsejaría a una mujer que aborte, pero las féminas deben tener el derecho a decidir sobre su embarazo.

    07.04.2014

    Un verdadero Estado democrático no impone “miradas religiosas” mediante las cuales penaliza el aborto, según fray dominico Julián Cruzalta, un abanderado del principio de que la mujer debe de tener derecho a decidir si interrumpe su embarazo.

    El mexicano será expositor este día en el foro “Estado laico y anticoncepción de emergencia en Honduras”, que patrocina el Centro de Derechos de la Mujer y la organización Católicas por el Derecho a Decidir de México.

    EL HERALDO conversó con el religioso sobre su punto de vista acerca del aborto.

    ¿Cuál es su posición en cuanto al aborto? Que esto es una cuestión que tiene que decidir el que está implicado, con la libertad de conciencia, aborto sí, aborto no; para mí es difícil porque no es mi situación, yo soy hombre. La libertad de conciencia es un concepto básico y en la tradición católica es algo sagrado. Desde mi conciencia, yo sería incapaz de decirle a una mujer que aborte, porque no es mi conciencia, en este aspecto. Habría que preguntarle a la mujer sus necesidades, su cuerpo, su situación.

    ¿En qué casos, para usted, la mujer debería tener el derecho a abortar? Salvaguardando la libertad de conciencia, insisto, pues, eso habría que preguntárselo a ellas.

    ¿Es decir que no necesariamente tiene que ser por un aspecto clínico, sino más bien si ella no desea el hijo que está gestando? Yo me limito a defender la libertad de conciencia como un derecho humano en hombres y mujeres; es un caso tan polémico que no se puede generalizar, por eso los estados deben garantizar leyes que no violen las libertades de conciencia.

    ¿Si la mujer desea abortar, entonces que lo haga? Según su conciencia, no es decisión del Estado, de entrada, el Estado debe garantizar libertades de conciencia, bajo condiciones de derechos humanos y libertades, no es decisión ni mía ni del Estado.

    ¿Abortar no va en contra del principio básico de no matar que establece los mandamientos? Yo estoy hablando de un derecho humano que se llama libertad de conciencia y esa es mi postura, no estoy hablando de mi postura religiosa.

    ¿Ese derecho humano está sobre el mandamiento de no matar? Si usted es religioso y de esa mirada religiosa (entonces) no estará sobre (el derecho humano), el problema es que el Estado no puede imponer miradas religiosas, eso les toca a las iglesias.

    ¿Una sociedad será mejor si no hay penalización del aborto? Ni mejor ni peor, pero no es la función del Estado evangelizar, es dar libertades y derechos a todos sus ciudadanos.

    ¿El Estado debería dejar el espacio abierto para que sea la libre decisión... Claro, los estados democráticos hacen eso, no es ficción, es realidad. En el mundo democrático, la gente religiosa vive su religión, pero es asunto personal, no del Estado; en el mundo antidemocrático, como es el caso de ustedes en Honduras, el Estado toma decisiones por las personas, que no le corresponden.

    ¿Es pecado abortar? Volvemos a lo mismo, depende de la mirada de quién.

    ¿Para su mirada? De mi cuestión personal yo no doy entrevistas, hablo de derechos y libertades, yo soy defensor de derechos humanos.

    ¿Su opinión es la misma sobre el uso de anticonceptivos? Igual, remito a la libertad de conciencia, el Estado debe garantizar libertad de conciencia.

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