El dinamismo que imponen los patronatos, juntas de agua y otras asociaciones ha permitido el desarrollo acelerado de varias aldeas de Comayagua.
En los últimos 14 años, el nivel de desarrollo de seis aldeas del municipio les ha llevado a convertirse en modelos. Uno de los ejemplos es la aldea
San José de Pane, considerada una de las más grandes de la zona.
La comunidad se encuentra ubicada en el sector oeste de la ciudad y cuenta con 1,200 habitantes, quienes residen en 400 viviendas.
El poblado cuenta con un centro básico, centro de salud, centro comunal y una carretera de tierra en buen estado.
De acuerdo con las autoridades municipales, la aldea cuenta con una cobertura del 98 por ciento en cuanto al servicio de energía eléctrica.
Según Rosmer Rubio, técnico de salud ambiental, la localidad se mantiene libre de brotes de enfermedades.
Otra de las aldeas que sobresale es El Sauce, ubicada a unos cuatro kilómetros de la ciudad. Esta posee un centro de salud, centro básico, iglesia y se gestiona un proyecto de pavimentación que se espera lograr en los próximos meses.
Proyectos son apoyados por los pobladores
La cercanía y accesibilidad de la aldea San José de Pane, con el casco urbano de Comayagua es lo que le ha permitido ubicarse en un nivel de desarrollo mayor en comparación con el resto de las aldeas del municipio, según Óscar López Rubí, jefe del Departamento de Desarrollo Comunitario.
En el municipio se tiene como norma que las comunidades deben desarrollar un proyecto cada año. “Pero hay dirigentes que llevan a cabo hasta tres proyectos”, aseguró Rubí.
La comuna en los últimos tres años ha invertido 248,574,146 lempiras en obras de beneficio comunitario, de acuerdo con el funcionario. De acuerdo al entrevistado, los parámetros que indican el nivel de desarrollo de las comunidades se refleja en la calidad de los servicios básicos.