“La inseguridad es el problema número uno que está enfrentando el pueblo hondureño”.
Esa es la conclusión a la que ha llegado Matías Funes, miembro de la Comisión de Reforma a la Seguridad Pública (CRSP), y al consultarle quiénes son los responsables del aumento en los niveles de violencia en el país, considera que “la responsabilidad está repartida en varias instancias donde tienen que ver el Ejecutivo y el Legislativo e incluso las instituciones que burocratizan los cambios”.
“Y esto es más lamentable si tomamos en cuenta que este año es electoral y el tema de la seguridad se va a ir diluyendo en la medida que nos vayamos acercando al día de las elecciones en el mes de noviembre, por lo que esperamos que entre los precandidatos de los diferentes partidos políticos haya un alto grado de responsabilidad para tocar este tema”, enfatizó Matías Funes.
Considera que las autoridades gubernamentales “se deben enfocar en el problema de inseguridad y no distraerse en otros temas que no benefician al país”.
“El problema de la inseguridad es el número uno en Honduras, porque así lo reflejan los sondeos de opinión pública, ya que a la ciudadanía lo que más le preocupa es la inseguridad”, reiteró.
Las autoridades no se deben diluir en temas secundarios que no ayudan a dar respuesta al problema de la inseguridad, tal como revelan los medios de comunicación con lo que está ocurriendo día a día con los homicidios, las extorsiones y en fin, esa es la realidad del país”.
Los medios informan objetivamente para que tengamos sensibilidad en relación a este tema de la inseguridad que afecta en su mayoría a los jóvenes, porque con frecuencia aparecen muertos en los diferentes sectores del país.
Falencias
En relación a las falencias que existen y que contribuyen a que haya un alto grado de inseguridad, Matías Funes cree que puede ser por “la ineficiencia en estructurar una política de seguridad ciudadana y no estar respondiendo a los cambios”.
Para solventar la problemática, recomienda que “es necesario una reorientación de las instituciones involucradas en el tema de la justicia. Porque si sigue como se ha hecho hasta ahora, nos van a llevar a mayores niveles de inseguridad en los diferentes niveles”.
En cuanto a la baja de un punto en la tasa de homicidios en 2012 en relación al 2011, considera que esa baja en los niveles de inseguridad del 86.5 al 85.5 “es algo que casi ni se siente porque siguen ocurriendo masacres y las víctimas son jóvenes de corta edad, extorsiones, y el número es bastante alto”.
Lo que los hondureños esperamos es una reducción drástica y vivir en menos zozobra, explicó el miembro de la CRSP.
“Si existiese un buen funcionamiento de los operadores de justicia se observara una baja en la tasa de homicidios, pero eso es todo lo contrario porque todos los días se informa de una gran cantidad de víctimas en diferentes partes del país y eso debe ser de mucha preocupación para las autoridades encargadas de impartir justicia”, dijo.
En cuanto a las comparecencias que realizaron los representantes de las diferentes instituciones operadoras de justicia, espera que no se queden en “una simple comparecencia” porque no tendría sentido y “sería una burla más para el pueblo hondureño”.
Es necesario que el Congreso Nacional nos presente las conclusiones, pero que no sean letra muerta y que apunten a una reestructuración de los operadores de justicia, porque si no se hace esa reestructuración, nada se está haciendo”, concluyó Matías Funes.