La deuda interna o doméstica es la principal amenaza para las finanzas públicas hondureñas
en el mediano plazo.
El 80% del saldo del endeudamiento con institutos de previsión social, instituciones financieras y otros inversionistas privados vence en los próximos cuatro años. El endeudamiento interno cerró
2013 con un saldo de 58,464.8 millones de lempiras.
Lo anterior significa destinar una elevada cantidad de recursos del presupuesto de ingresos del gobierno para cancelar capital e intereses a los acreedores de bonos del gobierno y préstamos.
Así lo declararon a EL HERALDO el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Marlon Tábora, y el secretario de Finanzas, Wilfredo Cerrato.
“La vida promedio de la deuda interna ha cambiado modestamente desde 2008. Sin embargo, dado el incremento en el saldo de la deuda vigente, los montos nominales de los vencimientos y, por tanto, su impacto potencial en el flujo de caja se ha incrementado. A fin de monitorear los vencimientos y riesgo de refinanciamiento, además de calcular la vida promedio, la Dirección General de Crédito Público
comenzó a darle seguimiento al porcentaje de su cartera total venciendo en 1 y 3 años”, sostiene un informe de la Secretaría de Finanzas.
Agrega que el saldo de la deuda pública interna está compuesto en un 79% a tasa fija mientras que el 21% restante a tasa variable. “La composición de la deuda interna refleja un riesgo medio en cuanto a la volatilidad de la cartera asociado a la tasa de interés”, subraya el análisis oficial.
Un ejemplo de lo anterior es que de los 104,624.6 millones de lempiras aprobados para el funcionamiento de la administración central durante 2014, la Secretaría de Finanzas
(Sefin) deberá erogar 18,510.4 millones para el servicio de la deuda doméstica, o sea 17.7% del presupuesto global.
Si se compara con los ingresos tributarios proyectados, que ascienden a 63,143.6 millones de lempiras, 29 centavos por cada lempira recaudado será destinado para pagar capital e intereses.
El presupuesto del servicio de la deuda interna apenas es superado por la Secretaría de Educación Pública, la que tiene asignado 23,069.4 millones de lempiras.
Por grupo de gastos, los renglones de sueldos y salarios, con 36,564.8 millones de lempiras, y transferencias, con 19,395.2 millones, son los que tienen más presupuesto que el servicio de la deuda interna.
No obstante, al hacer una relación con el monto aprobado para la adquisición de bienes y servicios para el gobierno central, que es de 3,523.9 millones de lempiras para 2014, los recursos destinados para cancelar los vencimientos del endeudamiento interno pueden cubrir el presupuesto de este rubro de gastos durante cinco años.
También el servicio de la deuda doméstica supera el presupuesto del programa de inversión 2014 del sector público, el que tiene aprobado 16,249.7 millones de lempiras.
Todo lo descrito anteriormente es el resultado del creciente financiamiento interno contratado en los últimos dos gobiernos para hacerle frente al abultado gasto corriente, principalmente sueldos y salarios.
Un informe de la Sefin revela que el saldo de la deuda interna aumentó de 6,575.3 a 58,464.8 millones de lempiras en el periodo 2006-2013, con un aumento de 51,889.5 millones y 789.1 puntos en valores porcentuales.
En el periodo 2006-2009, el saldo pasó de 6,575.3 a 23,453.3 millones de lempiras, con un incremento nominal de 16,878 millones. Durante 2010-2013, el saldó se disparó de 38,025.6 a 58,464.8 millones de lempiras, con un aumento de 20,439.2 millones.
Fue en los últimos cuatro años que el endeudamiento doméstico observó incrementos históricos.
El presupuesto de ingresos de la administración central contempla la colocación de títulos y valores de la deuda interna a largo plazo por 20,042.5 millones de lempiras para el presente ejercicio fiscal.
El endeudamiento interno (58,464.8 millones de lempiras) representa el 35.8% de la deuda pública total (163,157.2 millones de lempiras). La relación de la deuda interna respecto al PIB (386,706 millones de lempiras) es de 15.1%.
Servicio de deuda
Para Tábora y Cerrato, el problema de Honduras no es el saldo de la deuda pública –externa e interna-, sino que la capacidad de pago del Estado.
Lo anterior tiene razón porque de los 104,624.6 millones de lempiras del presupuesto de la administración central, la partida para pagar capital e intereses de la deuda pública es de 27,085 millones de lempiras, equivalente al 25.9% de la asignación total.
Pero lo más preocupante son los vencimientos de la deuda doméstica, la que se caracteriza por ser financiamientos de corto plazo y a elevadas tasas de interés.
En los últimos cinco años, la administración central ha duplicado el presupuesto para cancelar capital e intereses a los acreedores internos.
Un ejemplo de lo anterior es que en 2009 el servicio de la deuda alcanzó 5,246 millones de lempiras y el año pasado llegó a 12,781.2 millones.
Sin embargo, para el ejercicio 2014 la cantidad programada es histórica para la administración pública, con 18,510.4 millones de lempiras.
Un documento de la Secretaría de Finanzas al cual tuvo acceso este medio de comunicación revela que solo para cancelar capital a los acreedores internos se erogará 11,841.9 millones de lempiras y 6,668.5 millones para intereses de los títulos valores y préstamos.
Las medidas
El manejo de la deuda interna es uno de los temas más importantes en la agenda del Gabinete Económico
de la administración del presidente Juan Orlando Hernández.
Una serie de escenarios han sido analizados para disminuir el impacto que genera el pago de capital e intereses en las finanzas públicas, principalmente por los vencimientos.
“La presión de la deuda interna será fuerte en los próximos cuatro años porque el 80% del saldo está por vencerse, lo que requiere de la búsqueda de alternativas a largo plazo para mejorar la disponibilidad en el flujo de caja y no caer en ese problema de la deuda flotante”, dijo Wilfredo Cerrato.
Un informe del Banco Central de Honduras
revela que los principales acreedores de la deuda interna son los institutos de previsión con un saldo de 26,849.2 millones de lempiras, los bancos comerciales con 15,641.9 millones, el BCH con 9,527.5 millones y el sector privado con 5,319.8 millones de lempiras.
Para Marlon Tábora dijo que hay equipos técnicos del BCH y Sefin que trabajan en la preparación de estudios del perfil de la deuda interna, ya se requiere “aplanar” la curva de vencimiento de los próximos años para mejorar el flujo de caja de la Tesorería General de la República (TGR).
El estudio también implica el análisis de las condiciones financieras bajo las cuales está contratado el endeudamiento doméstico.
Una de las acciones más importantes anunciadas por el funcionario es la readecuación de la deuda para alcanzar una tendencia sostenible y así cumplir con las obligaciones con los acreedores con el flujo de caja.
Agregó que en enero pasado se renegociaron alrededor de 1,600 millones de lempiras, lo que tuvo un impacto positivo al reducirse la tasa de interés.
El presidente del Banco Central dice que otra medida abordada es la reestructuración de las obligaciones con los fondos públicos de pensiones.
De acuerdo con el secretario de Finanzas, una de las iniciativas va encaminada a reconvertir una tercera parte de la deuda interna que vence en el cuatrienio 2014-2017 en deuda externa, la que permitirá plazos mayores, lo que permitirá no tener esa presión en el flujo de caja y disponer de efectivo para los programas sociales.
Otra de las herramientas que la administración Hernández Alvarado tiene a su disposición es la
Ley de Promoción del Desarrollo y Reconversión de Deuda Pública.