El rastro de la droga en el departamento de Choluteca llega hasta la aldea más remota en la actualidad.
De acuerdo con informes de las autoridades de la Policía Nacional, son ocho de los 16 municipios del departamento donde se concentran la mayoría de los consumidores de narcóticos.
En la lista de municipios doblegados por este flagelo se encuentran Choluteca, El Triunfo, Namasigüe, Monjarás, Orocuina, San Marcos de Colón y Marcovia, según Manuel Calderón, jefe departamental de la Policía Nacional.
Entre las principales drogas comercializadas de manera ilícita en la zona destacan la marihuana, el crack y la cocaína, informaron las autoridades policiales.
“Combatir este mal es complejo, pues se requiere del apoyo de todos los operadores de justicia, pero por nuestra parte hemos iniciado con la identificación de las zonas más abatidas para de inmediato intervenirlas”, justificó el funcionario policial.
Calderón explicó que un alto porcentaje de los consumidores son jóvenes, aunque no se cuenta con estudios locales que permitan identificar los porcentajes.
El entrevistado además aseguró que el departamento sureño se ha convertido en un consumidor de los estupefacientes debido a que en la zona no se han identificado plantaciones de marihuana ni laboratorios para procesar otro tipo de drogas, así como áreas de paso de los narcóticos.
Casos
A causa de esta situación, miembros de la sociedad civil, organizaciones religiosas y autoridades municipales en los últimos años han implementado programas preventivos en la zona.
Los proyectos en su mayoría han sido encaminados a evitar que los jóvenes caigan en las garras de los narcóticos. También se han promovido grupos de apoyo para las personas que se han convertido en consumidores, pero que desean rehabilitarse.
A través de uno de estos proyectos de ayuda se logró captar a “Ángel”, nombre ficticio, un joven que a los 17 años inhaló el humo del primer puro de marihuana que le regalaron.
Este fue el inicio de un tortuoso camino en la vida de Ángel, en especial cuando no contaba con dinero para adquirir el alucinógeno.
En un principio viajaba hasta la sultana del sur para comprar el producto, pero en los últimos años se han instalado puestos de venta en su propio municipio, así que su consumo ha sido permanente.
Lograr un puño de marihuana era la batalla diaria del joven, al grado que también se convirtió en un seductor de otros jóvenes para que al caer en el vicio le ayudarán a costear la droga.
En la actualidad Ángel se encuentra en proceso de recuperación, tras tres años de formar parte del grupo de consumidores en el departamento.
Según datos que maneja la Policía, unos 4,000 jóvenes de la zona sur tienen vínculos con grupos antisociales y a su vez son consumidores de droga.
En la sultana del sur en la actualidad se gestiona un proyecto para la rehabilitación de menores con apoyo de la Policía, Ihnfa, Gobernación, Educación, padres de familia e instituciones educativas privadas.
Prevención
Las autoridades municipales de las comunidades más afectadas por la venta y consumo de drogas también han tomado parte en la prevención, como sucede en el municipio de Orocuina.
Héctor Javier Bardales, miembro de la Red de Jóvenes Transformadores del Futuro, de Orocuina, explicó que la red nació para ayudar a jóvenes a capacitarse en diversos temas con el fin de prevenir el consumo de drogas.
El grupo nació en 2005 con la ayuda de la organización no gubernamental Ayuda en Acción y la municipalidad, con la meta de rescatar a jóvenes que han caído en las drogas.
El año pasado, con apoyo de Care Prosade, la comuna además ejecutó un estudio con el fin de medir la percepción de la población en los temas de convivencia y seguridad ciudadana. Es a través de este estudio que se logró identificar los niveles que la droga ha alcanzado en la población joven de la localidad.
Se estima que en la comunidad un 25 por ciento de los jóvenes han consumido drogas.
Esta además es una de las causas que han desatado niveles elevados de violencia en la comunidad, visualizados a través de las muertes violentas.
El alcalde de Orocuina, Samuel Chavarría, dijo que tras el informe de Care Prosade se ha impulsado el rescate de jóvenes.
“En la actualidad más de 100 jóvenes trabajan en cuatro municipios del departamento en el tema de prevención y rescate de otros”, manifestó el funcionario.
Y es que con apoyo de la red de jóvenes se ha beneficiado a otros municipios, como Apacilagua, Morolica y Liure.
“Pensamos llegar a todos las aldeas y caseríos de los municipios involucrados para que la juventud no se pierda”, agregó el alcalde.
Por medio del programa Prevención de Violencia Juvenil, que impulsa la Policía Nacional, Plan Internacional y Visión Mundial, en 2012 se formó a 4,000 estudiantes del departamento en prevención de drogas y violencia.
El instructor Carlos Aguirre expresó que el consumo de drogas arrastra el incremento de los índices de delincuencia y muertes violentas en las comunidades, situación que no es ajena a las principales ciudades de la zona sur, pues de acuerdo con el último informe del Observatorio de la Violencia de la UNAH, en 2012 hubo 141 muertes violentas en el departamento.
Los municipios con mas alto índice de muertes violentas son Pespire, Namasigüe, El Triunfo, Choluteca, Apacilagua y El Corpus.