En medio de aplausos de sus compañeros se reincorporó al Congreso Nacional el exministro de Finanzas, Héctor (Tito) Guillén, que renunció al cargo el pasado mes de agosto debido al escándalo del millón de lempiras que la policía decomisó a su esposa.
El diputado Guillén pidió permiso al Congreso para asumir la Secretaría de Finanzas en febrero del presente año, pero solo duró en el mismo seis meses, cargo al que se vio forzado a renunciar tras un escándalo debido a que la Policía le decomisó a su esposa más de un millón de lempiras que trasladaba en efectivo, en un vehículo en el que se transportaba a San Pedro Sula.
Las autoridades iniciaron diligencias para conocer la procedencia del dinero, pero aún se desconoce el informe oficial sobre su desenlace.
El dinero era transportado en un lujoso y potente vehículo Ford F250, estilo Harley Davidson, el cual aparecía a nombre de una fundación denominada Fundecima, de la cual son miembros varios familiares de Juan Orlando Hernández.
Al ser detenidos, los parientes de Héctor Guillén aseguraron que el dinero era un préstamo obtenido en una financiera, sin embargo, luego la versión cambió y se limitaron a decir que el mismo había sido facilitado por un empresario para hacer negocios en San Pedro Sula.
Guillén nunca aclaró por qué movilizaban ese dinero por tierra y no a través del sistema financiero oficial.
Antes de su nombramiento como ministro, Guillén presidió la Comisión de Presupuesto I del Congreso Nacional y era el asesor principal del legislativo en la materia de finanzas.
Es posible que el diputado se incorpore a las comisiones que durante las próximas cuatro semanas harán ajustes al abultado presupuesto de 2013, cuya aprobación se prorrogó para el mes de enero debido a múltiples inconsistencias.