La organización Cáritas de Honduras se sumó a la cadena de propuestas de observación electoral que ha recibido el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que tienen como finalidad fortalecer el proceso y darle más transparencia.
La propuesta de Cáritas difiere de las demás en cuanto a que ofrece observadores en el entorno, no en los centros de votación.
En ese sentido, propone poner tener gente viendo cómo el personal del Registro Nacional de las Personas (RNP) entrega las tarjetas de identidad de manera directa al ciudadano, prescindiendo de los políticos.
Según personeros del RNP, brigadas técnicas serán desplazadas antes y durante las elecciones y se ubicarán cerca de los centros de votación para entregar las cédulas tramitadas por los electores.
Además, la organización Cáritas evaluará el comportamiento de los tribunales departamentales y municipales, creados con representantes de los partidos que participan en la contienda cívica.
José Antonio Teruel, coordinador de Participación Ciudadana de la organización, dijo que la idea es colaborar con la democracia, sobre todo con la transparencia del proceso.
“Le presentamos al Tribunal una propuesta para observar el ambiente electoral del país antes de las elecciones. Vamos a observar la actitud de los tribunales departamentales, municipales, del Registro Nacional de las Personas y cuál es el nivel de la campaña”, dijo Teruel.
El plan, añadió, es “conocer qué es lo que ocurre en el proceso electoral, cuál es la actitud de la población”.
Por su parte, el presidente del ente colegiado, David Matamoros, calificó como “novedoso” el proyecto de observación electoral.
“Cáritas nos ha planteado un proyecto que creo tiene un enfoque distinto a todos los proyectos que hemos recibido. Estamos hablando de una observación del entorno político electoral antes, durante y después de las elecciones”, dijo Matamoros.
“Tendrán observadores a partir de octubre en todos los municipios del país y en las principales ciudades. Observarán cómo se está llevando la campaña, la distribución de identidades, el tema de colocación de propaganda y, sobre todo, la actuación de los protagonistas a nivel municipal”.
Para el Tribunal, esta contribución “será un insumo muy positivo que nos va a permitir llegar a las elecciones con un reporte donde le podamos decir al mundo entero si Honduras está lista para las elecciones, si hay condiciones, para que el día de mañana no digan que no había las condiciones propicias para llevar a cabo las elecciones”.
La Unión Cívica Democrática (UCD), que surgió tras los sucesos del 28 de junio de 2009, también tendrá observadores y su apéndice, la Sociedad Civil para la Democracia, está proponiendo 20 mil observadores, uno por cada mesa y un supervisor por cada cuatro centros de votación.