Las escuelas bilingües se sometieron ayer a las pruebas de Rendimiento Académico de Español y Matemáticas, en las que los estudiantes enfrentaron ciertas dificultades.
Los directores de los centros educativos señalaron que este tipo de evaluaciones debería ser más orientado y aplicado en base a la metodología de enseñanza y el idioma que predomina en estos centros.
El presidente del Consejo de Colegios Bilingües de Francisco Morazán, Felipe Alberto Soto, señaló para el caso que los niños de primero a cuarto grado no tienen la capacidad cognitiva para hacer las transferencias de conocimiento de español a inglés.
Los maestros, por ejemplo, debieron leer y explicar cada una de las preguntas para hacer la evaluación.
Evidentemente se les hace más difícil leer en español que en inglés, pues “nuestro sistema metodológico de enseñanza es cien por ciento bilingüe”, dijo.
Alberto Soto detalló que los alumnos comienzan a tener esa madurez cognitiva cuando llegan al sexto o séptimo grado, con ellos no hay problemas.
“Sin embargo, un niño de primero o segundo, a quien se educa con puro inglés, sin siquiera hablarle en español, tiene dificultades en responder las preguntas en español”, argumentó Alberto Soto.
En ese sentido sugirió que a medida avance la aplicación de estos exámenes se vayan perfeccionando y evitando este tipo de impasses.
Las pruebas aplicadas por la Secretaría de Educación son las mismas con las que se examinaron a los alumnos del sistema público en noviembre del año anterior.
A finales del año anterior el ministro de Educación, Marlon Escoto, definió que las pruebas de rendimiento académico ya no se efectuarían de manera aleatoria, sino censal, es decir a todos los estudiantes.
De sea forma se determinó que todos los alumnos entre primero y noveno grado de todo el país efectuarán esta evaluación.
Analizarán sugerencias
Sonia Flores, directora de la Academia Cristiana Internacional, coincidió con lo expuesto por Alberto Soto en el sentido que “representa un reto para nuestros alumnos responder cuestionarios en español y no en inglés”.
Sin embargo, destacó que “este mecanismo de evaluación nos permitirá saber dónde estamos y qué debemos mejorar”.
Dennis Cáceres, director de Calidad Académica de Educación, dio la razón a los representantes de las escuelas bilingües y se comprometió a tomar en consideración la posibilidad de redactar las pruebas en inglés.
Sin embargo, catalogó de “importante” que los estudiantes también adquieran destrezas en su lengua materna, es decir el español.
“Estas pruebas tienen como finalidad medir el desempeño estudiantil y así obtener resultados objetivos, válidos y confiables sobre el desempeño estudiantil en las dos áreas”, explicó Cáceres.
En noviembre pasado se sometieron cerca de 1.7 millón de estudiantes del sector público.
Según los datos que proporcionó ayer la Secretaría de Educación, se evaluaron 450 escuelas bilingües que finalizan su año lectivo en el mes de junio.
Hay otro sector de la educación privada (incluyendo bilingüe) que queda pendiente de realizar estas pruebas y son los que comienzan clases en febrero y finalizan en noviembre.
“A todos ellos se les practicará en noviembre, con el resto del sistema público”, afirmó Cáceres.