Diputados de oposición en el Congreso Nacional han reiterado su rechazo a la pretensión de la bancada oficialista del Partido Nacional de aprobar un proyecto de modernización del Registro Nacional de las Personas para resolver el problema de la falta de emisión de tarjetas de identidad.
Los congresistas alertaron que ojalá la asfixia económica a que es sometida esa institución no sea una estrategia para dar lugar a la compra de emergencia de nuevos equipos para el cuestionado proyecto de modernización del RNP, cuyo costo ronda los 700 millones de lempiras.
Según denuncias, hay gente interesada en beneficiarse económicamente al momento de aprobar un proyecto por 700 millones de lempiras, pese a que el proyecto presentado por el RNP, como órgano colegiado y especializado en procesos de identificación, es de 400 millones.
De acuerdo con fuentes allegadas al Congreso, para aprobar el “negoción” hay sectores que habrían ofrecido 500,000 lempiras a cada diputado a cambio de su voto a favor. Es importante destacar que en un principio el proyecto se estimó en 400 millones de lempiras, sin embargo, el mismo fue engavetado de forma maliciosa durante dos años. Días atrás, diputados intentaron aprobar el dictamen a matacaballo.
Ahora, la estrategia para provocar su aprobación es que se está sometiendo a una asfixia económica al RNP reteniendo por parte de Finanzas los desembolsos correspondientes. El diputado liberal por Cortés, Carlos Martínez, advirtió que si no hay una inyección económica al RNP “estamos atentando contra la identificación de miles de hondureños que requieren su tarjeta de identidad no solo para ejercer el sufragio, sino para todo tipo de trámites particulares”.
Indicó que muchos jóvenes han cumplido y están por cumplir los 18 años y no pueden andar sorteando cualquier tipo de trámites con una contraseña y es allí donde el Congreso y el Poder Ejecutivo tienen que poner ojos en este asunto para evitar un caos en Honduras.
Martínez comentó que el tema de la compra de emergencia de un nuevo equipo tecnológico para el Registro ha sido sacado de la agenda del CN, en primer lugar porque el Estado carece de recursos financieros y por otra parte hay aspectos oscuros que no han sido explicados, por ejemplo, ya se hizo una licitación pública internacional del proyecto de modernización y cuál es el verdadero costo.
Por su parte, el congresista liberal por Atlántida, Gonzalo Rivera, comentó que la bancada se opone a la emergencia para la emisión de la cédula de identidad porque existe un informe de las autoridades del RNP de que con 100 millones de lempiras se soluciona el problema tecnológico para documentar a los hondureños de cara a las próximas elecciones.
Indicó que “estamos de acuerdo en la modernización del Registro, pero este proceso debe pasar por etapas de precalificación de empresas y de una licitación pública internacional y que la restitución de las cédulas se haga hasta 2014, después de las elecciones generales”.
El diputado Orle Solís declaró que es preocupante el colapso que enfrenta el Registro y en ese sentido el tema ha sido objeto de análisis a nivel del partido Demócrata Cristiano.
Reveló que la posición del partido es que se proporcionen los recursos para una reparación del equipo actual para continuar con la emisión de las tarjetas de identidad.
En este momento no hay dinero en las arcas del Estado para un nuevo proyecto de identificación que cuesta 700 millones de lempiras, acotó.