Tegucigalpa, Honduras.- Una arma, 27 videos y un chaleco con sangre son algunas de las pruebas que la Fiscalía ha presentado en el juicio oral y público contra el estadounidense Gilbert Reyes, señalado por el crimen de tres mujeres en Roatán.
En los ocho días que ha durado el proceso, se han evacuado testimonios y más de 80 evidencias. El juez determinó este 24 de abril un receso en el proceso y fijó su reanudación del juicio para el 5 de mayo a las 9:00 am. Aún restan 18 evidencias por evacuar.
Gilbert Reyes es el principal sospechoso del femicidio agravado de Dione Beatriz Solórzano, su expareja, así como del asesinato de Nikendra McCoy y María Antonia Cruz, amigas de la joven.
Los cuerpos de las tres mujeres fueron hallados el 8 de enero de 2024 en el interior de un vehículo en French Key, tras varios días desaparecidas.
Evidencias claves
Videos, análisis forenses y datos de geolocalización que reconstruyen el recorrido de Reyes desde antes del hecho hasta su salida de Roatán es parte de la secuencia técnica presentada por el Ministerio Público. También tienen detalles de los movimientos el día del crimen.
La base de la acusación incluye 27 grabaciones de video que documentan el trayecto final de las víctimas junto al imputado, desde sectores como Oakridge y Coxen Hole hasta French Key, en Roatán, Islas de la Bahía, donde ocurrió el triple homicidio.
Según la línea presentada por la Fiscalía, tras abandonar el vehículo con los cuerpos, Reyes fue captado alrededor de las 6:00 am iniciando su huida desde una gasolinera.
Posteriormente, se trasladó al aeropuerto de la isla, donde pasó por controles migratorios antes de abordar un vuelo fuera del país.
Informe balístico
La evidencia científica respalda la hipótesis de una ejecución directa. Peritos balísticos determinaron que los disparos se efectuaron desde el asiento del conductor, y la trayectoria de los proyectiles indica que el agresor estaba a corta distancia de las víctimas.
En el caso de Dione Solórzano, se confirmó un disparo de contacto (a quemarropa), evidenciado por las características de la herida.
El análisis de telefonía móvil muestra un contraste relevante: mientras los dispositivos de las víctimas permanecieron en la zona de French Key hasta el 8 de enero, cuando sus familiares intentaban localizarlas, el teléfono de Reyes fue desactivado cerca del mediodía del día del crimen.
Además, el peritaje digital estableció que, meses antes de su captura, Reyes realizó más de 24 búsquedas en portales del Ministerio Público y del Poder Judicial relacionadas con su nombre y el caso. En su dispositivo también se encontró la fotografía de un arma de fuego.
Chaleco del imputado
Entre las pruebas físicas destaca un chaleco perteneciente al imputado, que presenta microsalpicaduras de sangre en el costado derecho. Según la Fiscalía, este patrón no corresponde a goteo.
Expertos indicaron que estas marcas son consistentes con el uso de un revólver calibre 38 especial, que proyecta partículas finas al momento del disparo, lo que coincide con la posición del tirador dentro del vehículo.
A falta de un reconocimiento físico por tatuajes y la declaración de un testigo clave, la Fiscalía se prepara para presentar sus conclusiones a partir del 5 de mayo, cuando se reanude el juicio.
Con la mayor parte de la carga probatoria ya evacuada, el proceso contra Gilbert Reyes se encamina hacia su fase final, en la que la evidencia tecnológica y forense ha tenido un papel central.