Industrias hondureñas migran hacia Nicaragua ante la existencia de un ambiente favorable a los negocios, seguridad jurídica y menos cargas impositivas que las vigentes en el país.
El industrial de los dulces Jorge Abudoj Frixione pidió entablar un diálogo serio y sincero entre el presidente Porfirio Lobo y los verdaderos industriales del país.
Por otra parte, dijo que en el país se cambian las reglas del juego de manera constante y se imponen nuevos impuestos que afectan la inversión local que compite en contra de la iniciativa privada regional.
Abudoj Frixione relató a una estación radial que optó por mudar parte de su fábrica de confites a Masaya luego de que el Congreso Nacional aprobara en junio de 2011 la Ley de 1%, decreto 42-2011. “Se nos amenazó que se nos iban a parar las exportaciones. Esto nos preocupó sobremanera, porque nuestra fábrica en Honduras exporta hacia Centroamérica, al Caribe, Panamá, México y Estados Unidos”, dijo.
Ante las amenazas gubernamentales se pagó el referido tributo del 1%, pero se optó por instalar una planta en Masaya con 15 empleados nicaragüenses, para garantizar las exportaciones al Caribe. Además comprobaron que al operar en una zona franca son inferiores (en relación a Honduras) los costos de energía eléctrica, no pagan ningún tipo de impuestos y disfrutan de incentivos.
Hay otros empresarios que no lo han dicho, pero que ya tienen “inversiones en Nicaragua y hasta en países del Caribe y en las vecinas naciones de Centroamérica”, reveló.
De manera reciente, empresarios del agro han informado de inversiones en el rubro de palma africana efectuadas en Belice en donde también se otorgan incentivos fiscales y se facilita el acceso a la tierra para efectuar el cultivo. La migración a Belice se aceleró luego de que iniciaran las invasiones de tierras en el Bajo Aguán.