Al menos cien pastores evangélicos participarán en las elecciones internas de Honduras el domingo 18 de noviembre, según datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Solo en el movimiento nacionalista 'Por mi país', del precandidato presidencial Miguel Pastor, se contabilizan
unos 16 miembros de iglesias.
Pese a que la Constitución de la República de Honduras, en su artículo 198, inciso 4, establece que el aspirante a elección popular debe ser del “estado seglar”, es decir que no está relacionado con la religión, el TSE inscribió a los aspirantes religiosos en el proceso electoral.
Entre ellos está Mario Tomas
Barahona,
precandidato
a diputado por el movimiento “Por mi país”.
La inscripción del pastor estuvo marcada por la polémica, ya que hace cuatro años también aspiró a un cargo popular pero no fue inscrito ya que se comprobó que se encontraba haciendo actividades religiosas, por lo que cedió su lugar a su hijo Mario
Alexander Barahona, quien ahora aspira a la alcaldía en Tegucigalpa.
Durante el actual proceso, el TSE resolvió inscribir a Mario Tomás
Barahona
después que acreditó a través de una constancia que desde hace un año no ejerce como pastor evangélico.
También por el movimiento 'Por mi país', el pastor evangélico Jorge
Mejía, miembro de la iglesia bautista Ministerio de Restauración, aspira como precandidato
a diputado.
Otra
precandidata
a diputada por ese movimiento es Carolina Montero, quien se destaca como pastora del ministerio Levantando Vidas.
Mientras que por el “Movimiento Auténticos
Nacionalistas”, de Fernando Anduray, el pastor y humorista Vicente Valladares se postula como
precandidato
a la alcaldía del Distrito Central.
Partido Liberal
La presencia de religiosos ahora metidos en política no solo se da en el Partido Nacional, ya que en el Partido Liberal destaca la postulación a
precandidatura
a la presidencia de Honduras Esteban
Handal Pérez, quien dirige el movimiento Frente de Unidad Liberal.
También por el Partido Liberal, el religioso católico monseñor Luis Alfonso Santos pretendió participar en política, pero no logró hacerlo ante la negativa del Vaticano de otorgarle el permiso.