Honduras

Agentes buscan evidencias en la escena del crimen

Medicina Forense dice que el comunicador tenía aspecto limpio cuando se le encontró. Indagan si muerte ya estaba decidida.

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07.04.2014

En la búsqueda de videos de cámaras de seguridad y recolección de otra serie de pruebas en la escena del asesinato del secuestrado periodista y coordinador de la radio HRN, Alfredo Villatoro, se basaron los primeros esfuerzos estatales para esclarecer este repudiable hecho.

Cerca de las 11:00 de la mañana de ayer, elementos de la Unidad de Análisis de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) inspeccionaron algunas residencias en la colonia Las Uvas
para determinar si había cámaras que registraran al menos el ingreso de algún vehículo sospechoso a la mencionada colonia.

Villatoro fue encontrado muerto a las 7:15 de la noche del martes 16 de mayo en Las Uvas, con dos impactos de bala en la cabeza, luego de haber sido secuestrado el pasado 9 de mayo a las 4:45 de la mañana en la colonia Florencia.

Se lo llevaron

El periodista salió de la casa
donde vivía para dirigirse a la radio donde trabajó por casi 20 años, pero a los pocos minutos fue interceptado por personas que se transportaban en dos carros.

Los criminales lo obligaron a subir a uno de los automotores y se lo llevaron con rumbo desconocido.

A las 10:00 de la noche el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla,
confirmó que los restos encontrados

eran los de Villatoro.

El presidente Porfirio Lobo había dicho la tarde de ese martes que existía un video en que se evidenciaba que Villatoro estaba con vida y que faltaba poco para que se le liberara.

¿Qué buscan en los videos?

Por la oscuridad de la noche se ve complicado que los videos muestren con claridad los instantes del asesinato, pero las autoridades quieren saber también si hay forma de determinar las características del vehículo donde se transportó a Villatoro a Las Uvas para matarlo, u otros automotores que se habrían movilizado al lugar para ese fin.

Una persona que se encontraba en la colonia ubicada en Comayagüela, en el sector sur de la capital, aseguró haber escuchado cinco impactos de bala cerca de las 7:00 de la noche.

Una patrulla policial inspeccionó el lugar donde se denunció que se había cometido el crimen y encontró el cuerpo de Villatoro a orillas de la calle,vestido con el uniforme que utiliza la unidad élite de los Cobras de la Policía Nacional, con un pañuelo rojo que le cubría el rostro y calcetines rojos.

El parte de la DNIC estableció que la muerte de Villatoro se produjo por “trauma encéfalo craneal abierto y un edema cerebral producido por heridas de arma de fuego”.

Este reporte policial dice que entre las 6:00 y la 7:00 de noche del martes llegó un carro a la colonia Las Uvas, “desde donde lanzaron a una persona y se escucharon cuatro detonaciones”.

Estos datos contrastan con la versión de la persona que asegura que las detonaciones que se escucharon fueron cinco.

Los restos de Villatoro fueron llevados a la morgue de Medicina Forense para practicarle la autopsia.

Se determinó que dos balas impactaron en su cabeza, al tiempo que se encontró una pequeña cortada en su párpado izquierdo.

También se le practicaron exámenes de rayos x para inspeccionar si tenía otro tipo de lesiones, pero no se encontró nada.

“Tenía aspecto limpio, como si se hubiera bañado todos los días”, dijo un médico de Medicina Forense. La fuente explicó que Villatoro tenía una ligera barba, “ como si no se hubiese rasurado en tres días”. Eso lo que demuestra es un patrón diferente a los típicos secuestros que se han dado en el país.

Inspección

El lugar fue acordonado con cinta en un espacio de unos 40 metros cuadrados por la noche para proteger la escena del crimen.
Durante la noche del martes y madrugada del miércoles, elementos de la unidad de Inspecciones Oculares pesquisaron el sitio para encontrar evidencias.

Se recogieron tres casquillos de bala de calibre nueve milímetros, restos de sangre y otras pistas halladas en la calle y la maleza.

En equipo de investigadores participó al menos un experto internacional.

Mediante la recolección de pruebas se pretende establecer la dinámica de la escena del crimen, es decir, la forma en que se cometió el vil asesinato.

En horas de la mañana de ayer la búsqueda de pruebas continuó. Nuevamente, el equipo de Inspecciones Oculares llegó al lugar del hallazgo del cuerpo de Villatoro y mediante un detector de metales se buscaron más casquillos.

El proceso de exploración sirvió además para recolectar vellos, los que serán enviados a un laboratorio para saber si pertenecían al periodista o a sus victimarios.

Con banderillas de color anaranjados se señalaron puntos donde se encontraron más pruebas. En los banderines estaba escrita la frase en inglés “Evidence do not touch” (Evidencia, no tocar).

De forma posterior a este proceso es que se hizo la búsqueda de los videos.

¿Secuestro?

Existen características atípicas de un secuestro en la retención del periodista, según informes de la Secretaría de Seguridad, lo que hace suponer a las autoridades que existe un trasfondo más allá del reclamo de dinero para que se le liberara.

La exigencia de recursos a la familia de Villatoro para liberarlo pudo ser un mero distractor, pues se investiga si la decisión de quitarle la vida al comunicador habría estado tomada desde un principio.

Han comenzado a surgir especies de que el tiempo que duró secuestrado Villatoro fue para generar zozobra y luego dar un golpe final al quitarle la vida.

La fatiga con la que se encontró al comunicador ha tenido interpretaciones distintas. Expertos consultados por
EL HERALDO

establecen que el hecho de que la víctima portara esa indumentaria indica una forma de burla hacia la Policía Nacional.

Pero existe otro punto de vista que establece que para algunos el uniforme Cobra es un símbolo de represión al crimen y así los criminales mandan el mensaje de que los ataques contra ellos no los intimidan.

El pañuelo rojo que se le colocó en el rostro a Villatoro sería un signo de los sectores calificados como terroristas (presuntamente del extranjero) que habrían planificado el hecho.

El Ministerio Público decidió no brindar declaraciones sobre las investigaciones que realiza para encontrar a los autores materiales e intelectuales del secuestro y asesinato del influyente comunicador radial.



Esperanzas

Un familiar de Villatoro dijo que el lunes el secuestro de su pariente se encontraba en una “etapa crítica”, ya se estaba por definir el pago que se haría a los delincuentes y el lugar donde se entregaría a su víctima.

El Grupo Especial Antisecuestros (Geas) trabajó en la investigación de la captura del periodista con ayuda de expertos colombianos que prestaron un equipo tecnológico especializado para la ubicación del lugar donde estaba secuestrado Villatoro.

Los investigadores colombianos instalaron un centro de operaciones en un sitio estratégico para hacer el rastreo de llamadas de los secuestradores.

Según fuentes policiales, se contaba con importante información sobre la identidad de los criminales, pero sin establecer el lugar donde se retuvo al periodista.

Al final, todos los esfuerzos resultaron en vano para rescatar a Villatoro, quien se convirtió en el comunicador número 23 que muere
en el gobierno del presidente Porfirio Lobo, con quien tenía una estrecha relación de amistad.

Bandas del exterior

De acuerdo a información proporcionada por fuentes de la Secretaría de Seguridad, en Honduras hay bandas de secuestradores en las que están involucrados criminales de Colombia y México.

Los criminales ya han realizado secuestros, pero los actos han quedado impunes, ya que han logrado cobrar fuertes cantidades de dinero por este tipo de extorsiones.

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