Sevilla, España.- Los paseantes por el centro histórico de Sevilla se vieron sorprendidos este viernes por la presencia de Rosalía en las calles de la ciudad, que causó aglomeraciones a las puertas del restaurante en el que comió en el centro histórico y en los comercios cercanos.
Una de las tiendas en las que entró le regaló unos pendientes, dos rostros gemelos vinculados a una leyenda siciliana, que le obsequiaron a la artista junto a una tarjeta especialmente dedicada, indicaron a EFE fuentes del establecimiento.
Sevilla se blinda desde este viernes con motivo del evento que organiza Netflix con Rosalía como estrella, que este sábado interpretará finalmente una única canción, según detalló esta madrugada la plataforma en un comunicado.
Lo hará junto a la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) en el marco de los actos organizados con motivo del estreno global de 'Berlín y la dama del armiño', la última temporada de la precuela de la serie 'La casa de papel'.
La artista actuará en un escenario flotante sobre la dársena del Guadalquivir.
La ciudad se prepara
Para garantizar que todo se desarrolle con normalidad, el Ayuntamiento de Sevilla ha diseñado un plan especial de tráfico hasta el próximo domingo, con cortes de calles que afectan a las zonas cercanas al escenario y a otros puntos del centro de la ciudad.
De esta forma, las calles aledañas al evento se han cortado para garantizar que el escenario solo sea visible para las personas que han conseguido una de las entradas para el espectáculo.
Las entradas gratuitas están agotadas y, en la efervescencia que ha causado la presencia de Rosalía en el concierto, también hay quien trata de venderlas por hasta 350 euros.
Rosalía llegó este jueves a Sevilla y se alojó en un hotel cerca del lugar donde se desarrollará la actuación.
La artista estuvo paseando con un equipo de seguridad que la acompañó por la Avenida de la Constitución -una de las calles principales de la ciudad-, donde se confundía entre los turistas que a esa hora llenaban el entorno de la Catedral.