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Thalía y Eduardo Capetillo se reencuentran a 27 años de Marimar

La pareja, que protagonizó una de las novelas más recordadas de los últimos años, contó varias experiencias del rodaje
30.12.2021

CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO.- Hace 27 años se estrenó Marimar, una de las telenovelas más recordadas y transmitidas a nivel mundial y que fue protagonizada por Thalía y Eduardo Capetillo.

Y una de las parejas que más a encantado en la historia de las novelas ha sido la que protagonizaron estos dos actores, por lo que después de tantos años de haber trabajado juntos, por primera vez se reencontraron y conversaron de las peores y mejores anécdotas.

En la plática, los actores recordaron una de las escenas más fuertes que grabó y fue la que le tocó recoger con los dientes el collar que la malvada Angélica Narváez -protagonizada por Chantal Andere- le arrojó al lodo.

Thalía contó que aunque la producción quería que fuera chocolate para que no se ensuciara, ella decidió que fuera lodo real para hacer más auténtica la escena.

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(Beatriz Sheridan) había preparado el lodo, ella que era la productora, primero había dicho, ‘pongamos chocolate’. Hicieron el chocolate y pusieron un plástico y yo lo veía como naranjoso y cuando saco la cadena, era como naranja, se veía ‘chafa’ (la escena)”, recordó.

La protagonista mexicana también confesó que una de sus peores anécdota fue la del risco: 'Donde la ponen (a Marimar) en la punta de un risco porque el joven Sergio la terminó en el jacal y ella salió corriendo envuelta en una sábana con su ‘Pulgoso’ y se para en un risco. Esa fue la peor, porque yo no tenía un arnés, yo no tenía un hilo, yo no estaba protegida, era el risco así tal cual pelón, no había un colchón abajo, así nada. Era como ‘te la juegas o te la juegas’, qué atrevidos todos, ¡qué atrevida la producción!”.

Por su parte, Eduardo Capetillo se sinceró y reveló que no era tan bueno en el fútbol como su personaje de Sergio Santibañez. 'Nunca fui bueno para el fútbol. De hecho fui malísimo”, comentó.

Asimismo, contó que le escondían un pedazo de cartón en el cuello de la chaqueta que utilizaba para que el cuello estuviera siempre levantado para dar la imagen de ser 'galán'.