Los Ángeles, Estados Unidos.- Olivia Dean se alzó este domingo con el Grammy a mejor nuevo artista del año y desde el escenario celebró el legado de la inmigración, recordando sus propias raíces.
"Estoy aquí como nieta de un inmigrante. No estaría aquí sin ellos. Soy producto de la valentía, y creo que esas personas merecen ser celebradas. No somos nada sin los demás. Muchísimas gracias", dijo la cantante británica, cuya abuela emigró de Guyana, tras recibir el gramófono de manos de Chappell Roan.
La cantante de 'Man I Need', que mezcla géneros como R&B, soul y pop, también competía por este galardón, uno de los cuatro más importantes de la noche, frente a Sombr, Katseye, Leon Thomas, Adison Rae, Lola Young y los puertorriqueños The Marias. Con su triunfo, Dean extiende la racha de solistas mujeres ganadoras en esta categoría, que desde 2018 ha recaído en intérpretes femeninas, con Chappell Roan como la triunfadora más reciente. El galardón es el reconocimiento definitivo que consolida la identidad pública de un intérprete.
Dean inició su carrera como corista y miembro de proyectos colaborativos en la escena soul londinense. Con el tiempo, su estilo suave y elegante, influenciado por el neo-soul y el jazz, empezó a destacar por sí solo.
Se hizo conocida gracias a sus sencillos independientes y a su presencia en plataformas de streaming. Aunque su álbum debut 'Messy' (2023) fue aclamado por la crítica y dio un primer acercamiento a su identidad musical, su reconocimiento en los Grammy se debe principalmente al impacto global de su segundo álbum, 'The Art of Loving' (2025), y al éxito viral de sencillos como 'Man I Need' o 'So Easy (To Fall in Love)'.