Honor a quien honor merece. El reconocido escritor mexicano que falleció el martes en un hospital del sur de esta ciudad, luego de sufrir una hemorragia masiva en su casa de San Jerónimo, se encuentra en una conocida funeraria de la calle de Félix Cuevas para ser preparado para su funeral.
Pero antes de que esto suceda México rindió el miércoles un homenaje de cuerpo presente al prolífico escritor Carlos Fuentes, a quien diversos sectores del país consideran uno de sus mayores autores y cuya huella se extendió alrededor del mundo.
“Rendimos homenaje al hombre que hizo más grande el tiempo mexicano, al escritor que amplió las fronteras de nuestro idioma”, dijo Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, al iniciar el homenaje a Fuentes en el Palacio de las Bellas Artes de la capital del país.
Dijo que Fuentes es un “escritor irrepetible” que resuena “en todos los rincones del mundo” y quien le dio la misma atención a los autores clásicos que a los jóvenes literatos.
Ante el féretro del escritor, cubierto por una bandera de México, Sáizar dijo que Fuentes logró una obra en la cual “México reconoce grandes señas de identidad” y un “espejo en el que se observa el propio país para buscarse y reconocerse”.
El escritor Federico Reyes Heroles calificó a Fuentes como un “gran conversador” y “laborioso” escritor.
“Se tomó en serio su oficio y eso debe ser ejemplo para muchos”, dijo en la ceremonia.
“Fuentes era un gran seductor que atrapaba con un solo instrumento: la palabra”, añadió Reyes Heroles ante los asistentes, entre ellos su viuda Silvia Lemus y su hija Cecilia Fuentes Macedo.
Autoridades, familiares, amigos y escritores llegaron hasta el Palacio de las Bellas Artes para asistir al homenaje, un día después de la muerte inesperada de Fuentes por una hemorragia en el tubo digestivo.
El féretro del también diplomático fue recibido entre aplausos en el recinto cultural, en cuyo vestíbulo habían sido colocadas algunas coronas de flores, entre ellas una que envió la presidenta argentina Cristina Fernández y otra de su editorial Alfaguara.
El presidente Felipe Calderón dijo que se reunían “con enorme tristeza, pero también con profunda admiración y gratitud” para rendir homenaje a Fuentes.