Berlín, Alemania.- "Deberíamos mantenernos al margen de la política", dijo Wim Wenders, el presente del jurado del Festival Internacional de Cine de Berlín.
Sus comentarios van en línea con una actitud institucional desentendida de un tema político y humanitario, que ha sido criticada por participantes actuales y pasados de uno de los festivales de cine más importantes.
Esto ha elevado la crítica de actores y realizadores que participan en esta edición de 2026 de la Berlinale, y que han sido parte en años anteriores, por lo que 80 de ellos han firmado una carta abierta al festival condenando el "silencio" sobre el conflicto de Gaza y la censura a los artistas que han querido elevar su voz.
Los actores Tilda Swinton, Javier Bardem, Angeliki Papoulia, Saleh Bakri, Tatiana Maslany, Peter Mullan y Tobias Menzies, así como los directores Mike Leigh, Lukas Dhont, Nan Goldin, Miguel Gomes, Adam McKay y Avi Mograbi están entre los firmantes, con la esperanza de que instituciones de la industria del cine no sean cómplices de la violencia en contra de los palestinos.
Pero más allá de rechazar la postura de Wenders sobre el conflicto, la directora del festival Tricia Tuttle, publicó una declaración en la que afirma que: "No se debe esperar que los artistas comenten sobre todos los debates más amplios, sobre las prácticas pasadas o actuales de un festival, sobre las que no tienen control".
Pero los firmantes de la carta abierta a la Berlinale, sostienen su desacuerdo con las opiniones de Wenders, y señalan que el cine y la política no se pueden separar, esto sostenido con la decisión de más de 5 mil profesionales del cine de no colaborar con las compañías e instituciones cinematográficas israelíes, cómplices del silencio sobre Palestina.
"Como ha declarado el Instituto de Cine Palestino, el festival ha estado ´vigilando a los cineastas, además de mantener el compromiso de colaborar con la Policía Federal en sus investigaciones´", denuncia la carta
Censura sin filtros
"El año pasado, cineastas que se manifestaron a favor de la vida y la libertad palestinas desde el escenario de la Berlinale denunciaron haber sido severamente reprendidos por los principales programadores del festival. Se informó que un cineasta fue investigado por la policía, y la dirección de la Berlinale insinuó falsamente que su conmovedor discurso, basado en el derecho internacional y la solidaridad, era ´discriminatorio´. Como otro cineasta comentó a Trabajadores del Cine por Palestina sobre el festival del año pasado: ´Había una sensación de paranoia en el aire, de falta de protección y persecución, algo que nunca antes había sentido en un festival de cine´. Nos unimos a nuestros colegas en el rechazo a esta represión institucional...", sentencia la carta abierta.
Los actores y realizadores firmantes señalan que lo mínimo que puede hacer la Berlinale es defender el derecho de los artistas a expresar libremente su apoyo a los derechos humanos de los palestinos.