Los Ángeles, Estados Unidos.- James McAvoy, de 47 años, reveló que estuvo cerca de perder la vida después de una biopsia pulmonar que, según dice, salió mal. Los médicos detectaron una sombra en uno de sus pulmones y practicaron la prueba para descartar un cáncer, algo que finalmente no se confirmó.
“Pero eso salió mal y estuve a punto de morir”, afirmó.Dos días después, ya en su domicilio, los pulmones le fallaron durante la noche. “Estaba solo, así que fue una locura”, señaló. Permaneció después entre dos y tres semanas ingresado, mientras los médicos probaban “de todo” para limpiar sus pulmones.
El intérprete añadió que aún se recuperaba cuando tuvo que prepararse para rodar Glass (2019), secuela de Split en la que da vida a Kevin Wendell Crumb. Según explicó, su entrenador dedicó las primeras cuatro semanas a rehabilitarlo antes de trabajar el aumento de peso.
En la segunda entrega, ambas dirigidas por M. Night Shyamalan, McAvoy encarnó a “La Bestia” durante buena parte del metraje y a plena luz del día. Esto le llevó a pedir un entrenador al director, quien le ofreció uno de un gimnasio cercano. El actor, sin embargo, buscaba a alguien capaz de darle un aspecto similar al de “una figura de la mitología griega”.