Londres, Inglaterra.- Meghan Markle publicó este domingo un vídeo en Instagram con un primer vistazo a la vida familiar de los duques de Sussex tras su regreso al Reino Unido, ocurrido el mes pasado. Las imágenes recogen distintos momentos cotidianos: la pareja caminando de la mano por el campo junto a su perro, su hija Lilibet, de 5 años, montando en bicicleta mientras su hermano Archie, de 7, corre a su lado, y uno de los niños calentándose los pies frente a una chimenea.
En otra escena, Harry aparece en una barca junto a sus hijos durante una jornada de pesca en un lago. El vídeo incluye también una imagen de los pequeños jugando y salpicando en un charco con botas de agua. La publicación está acompañada por la bandera del Reino Unido y un emoji de corazón.
Estas imágenes se conocen pocos días después de que Markle fuera vista por primera vez en la región de Cotswolds, donde habría tomado el té con otra madre en Soho Farmhouse, un club privado frecuentado por familias de la zona.
Según una fuente citada por medios británicos, la duquesa "empieza a socializar y a salir", en un entorno donde muchas madres acuden a relajarse al finalizar la semana. La aparición se produce además en medio de rumores sobre una posible búsqueda de vivienda por parte del matrimonio en esa misma zona rural cercana a Londres.
Harry, por su parte, ya había sido fotografiado el pasado 7 de septiembre en los estudios Tower Bridge, en Londres, donde se le vio de buen ánimo.
La difusión del vídeo coincide con un momento de tensión entre los duques y el rey Carlos III. La semana pasada se conoció una carta enviada en nombre del monarca, de 77 años, a través del lord chambelán de la familia real, en la que se confirma que Harry y Meghan dejan de ser miembros activos de la institución y no podrán ejercer funciones oficiales ahora que residen de nuevo en Inglaterra.
El documento también establece que la pareja no podrá utilizar los tratamientos de Su Alteza Real, y los define como "ciudadanos privados con intereses comerciales y benéficos".
Según una fuente citada por Us Weekly, la intención de Carlos III al enviar la carta fue evitar confusión en la opinión pública y en la prensa sobre el estatus de la pareja, subrayando que "no pueden tener un pie dentro y otro fuera" de la familia real.