Tegucigalpa, Honduras.- Un pasillo vacío de papel amarillo y luces fluorescentes asusta más que muchos monstruos. Backrooms, de Kane Parsons, hizo de ese espacio el villano de una película que superó los 400 millones de dólares en taquilla, según Variety, y confirmó que el terror nacido en internet ya llena las salas.
Las historias de hoguera advertían de la sombra del bosque y de lo que rondaba afuera. Las de pantalla ocurren en tiendas de muebles, casas de infancia y fiestas entre adolescentes, y cada película reciente las narra con sus propios códigos.
Backrooms es ciencia ficción y terror psicológico. Su amenaza son los espacios liminales, laberintos de habitaciones amarillas y luz estéril que desorientan a los personajes y al público.
Nació de una imagen anónima publicada en 4chan en 2019. Owen Gleiberman destaca que el miedo se construye con atmósfera, sonido e imágenes inquietantes, y deja los sustos fáciles de lado.
“Obsesión”, en cambio, toma el camino del deseo con precio, una tradición que remite a “La pata de mono” (W. W. Jacobs).
Un joven compra un juguete llamado One Wish Willow y pide que su amiga lo ame por encima de todo. El deseo se cumple y ella se vuelve obsesiva y violenta.
El terror sobrenatural convive con una historia de dependencia emocional y relaciones tóxicas.
“Háblame” va por la posesión. Una adolescente herida por la muerte de su madre participa en un juego donde los jóvenes sostienen una mano embalsamada, llaman a los muertos y dejan que los espíritus los habiten por instantes.
Debajo del ritual hay duelo, adicción y los riesgos que se toman a ciertas edades. Los hermanos Philippou, creadores del canal de YouTube RackaRacka, la estrenaron en Sundance en 2023.Skinamarink apuesta por el miedo infantil.
En 1995, dos hermanos despiertan y descubren que su padre desapareció y que las puertas y ventanas de la casa se desvanecen. Se rodó en la casa de infancia del director, con la luz de un televisor de tubo, parte del diálogo en subtítulos y un ritmo lento que la ubica en el terreno del terror experimental y lo-fi. La oscuridad del hogar hace de monstruo.
Slender Man, en su versión de 2018, llevó el mito a un terror sobrenatural juvenil con rituales de invocación y desapariciones, aunque la crítica la recibió con dureza.
El personaje salió de dos fotografías retocadas que Eric Knudsen publicó en 2009 en el foro Something Awful.
Los folcloristas Trevor J. Blank y Lynne S. McNeill lo describen como una figura “intencionalmente creada como una ficción, pero con el aspecto y la sensación de una leyenda”.
Cada propuesta conserva algo de la hoguera. Hay una advertencia, un ritual y una sombra que se acerca, aunque el narrador ahora sea una pantalla.
¿Dónde verlas en streaming?
Backrooms puede comprarse para descargar o alquilarse en Apple TV. “Háblame” está disponible en Prime Video, mientras que “Obsesión” y Slender Man se alquilan en Apple TV. Skinamarink, en cambio, no se encuentra en streaming en Honduras.