Nueva York, Estados Unidos.- La cantautora estadounidense Carly Simon, de 83 años, confirmó este lunes que padece párkinson, la enfermedad neurodegenerativa sin cura conocida, y que además atravesó un proceso de cáncer de piel que la llevó a alejarse de los escenarios y de las cámaras.
La artista, recordada por himnos como You're So Vain y Nobody Does It Better, compartió la noticia en un comunicado difundido en sus redes sociales.
En el texto explicó por qué prefirió mantener el asunto en reserva durante tanto tiempo.
"Tantas personas me han escrito preguntándome amablemente por mi relativo silencio, cómo estoy y qué he estado haciendo. La verdad es que he estado aprendiendo a vivir con la enfermedad de párkinson", escribió la intérprete.
Simon detalló que el proceso de aceptación no fue inmediato. "Me ha tomado tiempo entender el diagnóstico, adaptarme a él y decidir cuánto quería contar públicamente al respecto. El párkinson es distinto para cada persona y puede resultar impredecible. Algunos días estoy tan cansada que no logro que arranque la jornada. En otros, me da un poco más de margen para moverme, pensar, trabajar y sentirme yo misma", relató.
La compositora, ganadora de dos premios Grammy y de un Oscar por Let the River Run, tema incluido en la película Working Girl (1988), también describió el efecto emocional del diagnóstico.
"No hay un horario ordenado o predecible para la enfermedad. No consulta mi calendario antes de decidir qué tipo de día voy a tener", señaló.
Añadió que el párkinson trajo consigo "ansiedad, depresión, agotamiento y apatía", y comparó ese estado con que "la parte del cerebro que envía las invitaciones para participar en la vida hubiera extraviado la lista de invitados".
Un segundo golpe a la salud
Además del párkinson, Simon reveló que en ese mismo periodo fue tratada por un carcinoma de células basales, un tipo de cáncer de piel, localizado en su rostro.
"El cáncer fue removido, pero la cirugía afectó mi apariencia y me hizo sentir más consciente de mí misma al aparecer en público", escribió.
Con el humor que siempre la caracterizó, agregó una referencia a su propio pasado artístico: "Siempre he sido más crítica con mi apariencia de lo que cualquiera podría imaginar (miren la ironía de haber escrito You're So Vain), y esto le dio a mi crítica interna bastante material nuevo", expresó.
La combinación de ambos diagnósticos, sumada a problemas de movilidad, la llevó a apartarse casi por completo de la vida pública.
"Retirarme de la vista pública fue la reacción más llevadera. Si a una persona se le permitiera hibernar tanto en invierno como en verano, yo me habría convertido en una osa de todas las estaciones", escribió, en referencia a los años en que prácticamente desapareció de eventos y presentaciones. Su última actuación pública data de marzo de 2018.
La música como refugio
Pese al deterioro físico y al desgaste emocional, la artista contó que nunca dejó de componer. En medio de ese proceso surgió Comes in Waves, su primer álbum completo de material inédito en casi dos décadas, cuyo lanzamiento está previsto para el 14 de agosto.
"Trabajar en la música le dio forma a días que no siempre tenían mucha forma. Me dio un lugar adonde ir sin tener que salir de la habitación. Me recordó que la enfermedad puede cambiarte la vida sin llegar a convertirse en toda tu vida", afirmó Simon sobre el proceso creativo que acompañó su recuperación.
La trayectoria de Simon abarca más de cinco décadas en la industria musical. Fue incluida en el Salón de la Fama del Rock en 2022, dentro de una generación que también integraron Dolly Parton, Duran Duran, Eurythmics y Eminem, entre otros.
Su catálogo incluye clásicos que marcaron distintas generaciones, desde Anticipation hasta el tema principal de la película de James Bond The Spy Who Loved Me, y ha sido citada como influencia por artistas contemporáneas como Taylor Swift y Olivia Rodrigo.
Su testimonio, difundido en un comunicado extenso y personal, ofrece una mirada poco habitual sobre cómo una figura de su talla enfrenta, al mismo tiempo, una enfermedad crónica, la recuperación de un cáncer y el regreso a la actividad creativa después de casi veinte años sin publicar un disco de estudio completo.