Crisis alimentaria golpea a 1.8 millones de hondureños: ¿cuáles son las zonas más afectadas?

Miles de familias hondureñas enfrentan una aguda escasez de alimentos, principalmente en el Corredor Seco, donde gran parte de las cosechas se perdió este año. Las autoridades, sin embargo, aseguran que no existe desabastecimiento de granos básicos

  • Actualizado: 22 de septiembre de 2026 a las 23:00
Crisis alimentaria golpea a 1.8 millones de hondureños: ¿cuáles son las zonas más afectadas?

Tegucigalpa, Honduras.- Dania Castillo se levanta todas las mañanas y, como de costumbre, atiza la leña y enciende el fogón de su empobrecida vivienda. Mira hacia el estante y no hay café ni azúcar, pero sí le queda un poco de harina de maíz para hacer unas tortillas y darle de comer sopita de frijoles a su hija de apenas dos años.

Ella habita en la comunidad de La Concepción, Alubarén, Francisco Morazán, en el Corredor Seco de Honduras, donde el hambre se vuelve más cruel cada día debido a que se perdieron las cosechas y el agua escasea en sus vertientes.

Cifras analizadas por la Unidad de Datos de EL HERALDO Plus, proporcionadas por la Unidad Técnica de Seguridad Alimentaria y Nutricional (UTSAN) de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), mediante la solicitud de información SOL-SAG-546-2026, establecen que más de 1.7 millones de hondureños viven en crisis alimentaria —equivalente al 17% de la población—, mientras que 41,650 personas alcanzaron un nivel de emergencia.

Más de 4.5 millones se encuentran en una situación mínima de inseguridad alimentaria y más de 3.8 millones se ubican en estrés alimentario. Los datos analizados por este equipo periodístico indican que, hasta el momento, nadie ha llegado a una situación de hambruna.

Fases: de la mínima a la hambruna

La Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) establece cinco escenarios: la fase 1, que es la mínima; la fase 2, cuando se genera estrés; la fase 3, el momento en que una familia entra en crisis; la fase 4, correspondiente a una emergencia; y la fase 5, hambruna o catástrofe.

María Luisa García, coordinadora del Observatorio en Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsan) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), explicó qué implica cada una de las fases.

Algunos han vendido el ganado y otros lo han perdido, agravando su situación alimenticia.

Por ejemplo, la fase 1 significa una baja vulnerabilidad a la crisis alimentaria, es decir, que las familias tienen acceso a los alimentos; la segunda representa una alta vulnerabilidad, cuando se complica conseguir los alimentos básicos.

" Uno aguanta hambre cuando no hay y come cuando consigue algo, lo que hacemos es que solo comemos dos tiempos para ir economizando las cosas y que nos rinda la poquita comida que conseguimos"
Alba Castillo, habitante de Alubarén, Francisco Morazán

La tercera corresponde a una crisis alimentaria prolongada, cuando las familias sufren por falta de alimentos durante largos periodos y deben vender sus bienes para conseguir algo de comer. La cuarta ya representa una emergencia alimentaria, cuando las familias se enfrentan a problemas de desnutrición, mientras que la quinta fase corresponde a una hambruna.

EL HERALDO Plus comprobó durante varias visitas que familias del Corredor Seco se encuentran en la fase 3, es decir, en crisis alimentaria, porque se han quedado sin alimentos debido a que perdieron la cosecha de la siembra de primera y la de postrera también está en riesgo por falta de lluvia.

Crisis

Mientras cargaba a su bebé, Dania confesó que "ahorita no hay nada de comida en la casa, estamos viendo a ver cómo hacemos para comer, a veces conseguimos para comprar un poquito de arroz o un poquito de espaguetis".

El problema es que tampoco hay trabajo para su esposo. Él logra ganarse unos centavos cuando algún vecino siembra parcelas grandes, pero, como no hay lluvia, nadie está produciendo en el campo.

Su esposo sembró durante la temporada de primera, pero este año todo se perdió. Lo más preocupante es que no tiene cómo alimentar a su niña, así que, cuando consigue frijoles, busca la forma de que rindan, por ejemplo, preparando sopa con arroz.

En municipios de Choluteca, Valle, El Paraíso, La Paz y otros ubicados en la franja del Corredor Seco, las personas que poseen ganado están vendiendo sus animales a bajos precios ante el riesgo de que mueran.

Los productores perdieron sus cosechas de primera y la postrera está en riesgo.
Sequía mata el ganado: productores resisten o rematan sus vacas

García consideró que la población ubicada en el Corredor Seco pasó, lamentablemente, de la fase 3 a la fase 4: "Esa población ya cayó en emergencia alimentaria, que es la fase cuatro".

A pesar de la crisis, la especialista descartó un pronóstico de fase 5, correspondiente a la hambruna, porque en Honduras hay regiones donde sí está lloviendo y se están produciendo alimentos. Además, existe capacidad económica para importar granos.

No obstante, recalcó que los 103 municipios declarados en emergencia alimentaria por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) enfrentan una crisis alimentaria prolongada y una situación de emergencia.

Departamentos

El problema de inseguridad alimentaria no se limita a los departamentos profundamente rurales, pues la crisis se extiende por los 18 departamentos de Honduras, tanto en las zonas urbanas como en las aldeas y caseríos de los municipios más alejados del país.

Las cifras de la UTSAN-SAG reflejan que Francisco Morazán, Cortés y Yoro están entre los departamentos que concentran la mayor cantidad de población con problemas alimentarios, mientras que en Gracias a Dios, Lempira y Choluteca la situación es más aguda en términos porcentuales.

Gracias a Dios concentra el 40% de la población con problemas de alimentación; en segundo lugar está Lempira, con el 25%; seguido de Choluteca, con el 23%.

La fase 4 corresponde a la emergencia, cuando se registran grandes brechas en el consumo de alimentos, lo que genera alta malnutrición, exceso de mortalidad y pérdida total de los medios de subsistencia.

Si bien en Honduras no se reportan oficialmente fallecimientos por hambre, durante los recorridos este equipo periodístico evidenció que las personas dejan de comer algunos tiempos o reducen la cantidad de comida para hacer que los alimentos rindan más días y, de esa manera, sobrellevar la crisis.

Alba Castillo es prima de Dania y madre de dos hijos. Ella confesó a EL HERALDO Plus que "uno aguanta hambre cuando no hay y come cuando consigue algo, lo que hacemos es que solo comemos dos tiempos para ir economizando las cosas y que nos rinda la poquita comida que conseguimos".

La humilde mujer expresó que las fuentes de agua se han secado y que, para obtener el líquido para beber, tiene que caminar largas distancias. Lo peor de todo, aseguró, es que no hay esperanzas de cosechar en postrera porque, para la primera quincena de septiembre, todavía no llovía con fuerza.

La especialista del Obsan coincidió en que los departamentos de Choluteca, Comayagua, El Paraíso, Francisco Morazán, Intibucá, La Paz, Lempira y Valle, ubicados en el Corredor Seco, sufren los mayores problemas de seguridad alimentaria.

Pasan a emergencia

García es del criterio de que la población en crisis por inseguridad alimentaria en Honduras ya alcanza los 1.8 millones de habitantes, aunque no descartó que la cifra supere los dos millones, con base en las proyecciones alimentarias.

Según las cifras analizadas por EL HERALDO Plus, entre los municipios con población en fase 4, es decir, en emergencia por inseguridad alimentaria, se encuentra Choluteca, Choluteca, con 3,644 personas.

Le siguen Puerto Lempira, Gracias a Dios, con 3,245 personas; Danlí, El Paraíso, con 2,355; y Quimistán, Santa Bárbara, con 1,413.

"Nosotros como Observatorio estimamos que al cierre del presente año aproximadamente van a llegar a 2.2 millones las personas que estén viviendo en inseguridad alimentaria", declaró.

"Esto es terrible, esto es crítico, el panorama para los futuros meses del presente año y también para los primeros meses del próximo el panorama no es halagador", alertó García.

“Ya no tenemos nada”: Lloran del hambre en el Corredor Seco

Lena Savelli, directora regional para América Latina y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas (ONU), declaró a EL HERALDO Plus que inicialmente se estimaba que alrededor de 1.4 millones de personas estaban en situación de inseguridad alimentaria en Honduras, pero ahora, con el impacto de la sequía, la cifra aumentó a 1.9 millones de personas; es decir, hubo un incremento de unos 500 mil habitantes. Esa cifra supera las proyecciones facilitadas por la SAG a este equipo periodístico a mediados de agosto.

La representante del organismo internacional consideró que se debe seguir apoyando a las familias más afectadas por la inseguridad alimentaria, especialmente ahora que perdieron sus cosechas.

"Ahora que no van a tener una cosecha buena, van a necesitar apoyo con asistencia alimentaria o con las tarjetas que nosotros (PMA) estamos distribuyendo, esto sí es sumamente importante", recomendó.

Descartada la hambruna

Por su parte, Moisés Molina, ministro de la SAG, expresó que las autoridades avisaron a los productores del Corredor Seco que no sembraran, pero hicieron caso omiso de la advertencia y esa producción se perdió.

" "Disponibilidad de grano ha habido y va a haber en Honduras. En Honduras no se ha muerto absolutamente ninguna persona por hambre, nadie se ha muerto y no se va a morir nadie por hambre"
Miosés Molina, ministro de la SAG

“¿Por qué sembraron los productores a pesar de que se les advirtió o se les aconsejó no hacerlo?”, analizó Molina. Sin embargo, explicó que el productor es un hombre de fe y que, cuando siembra una semilla en el suelo seco, está esperando algo que no ha ocurrido.

Expertos recomiendan llevar asistencia alimentaria a las comunidades más afectadas.

En segundo lugar, resaltó, está la necesidad: “Ese señor no tiene probablemente otra opción que sembrar, porque de eso vive, de eso alimenta su familia y a sus animales, que son su único recurso, por eso siembran”.

A pesar de las pérdidas en el Corredor Seco, el funcionario afirmó que no habrá desabastecimiento de granos básicos en ningún momento en el país.

"Disponibilidad de grano ha habido y va a haber en Honduras. En Honduras no se ha muerto absolutamente ninguna persona por hambre, nadie se ha muerto y no se va a morir nadie por hambre", recalcó.

  • Metodología
  • Los datos de inseguridad alimentaria por municipio y departamento provienen de los reportes de la Unidad Técnica de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la SAG, obtenidos mediante la solicitud de información SOL-SAG-546-2026. El porcentaje de población afectada se calculó con base en las proyecciones demográficas del INE y la SAG.
Te gustó este artículo, compártelo
El Heraldo Plus
El Heraldo Plus

EL HERALDO Plus es el equipo encargado de las investigaciones periodísticas, análisis de datos y trabajos interactivos. Se omiten nombres por protección.