NUEVA YORK
La venta al menudeo está atestada de tecnologías prometedoras que se presentaron con grandes fanfarrias, pero que no prevalecieron por no representar suficientes beneficios ni para el comerciante ni para el cliente.
Una razón es que las nuevas herramientas no le ahorran al comerciante lo suficiente ni le generan el ingreso necesario para cubrir su costo. Otra razón es que hay demasiados clientes a quienes sencillamente no les gustan.
Amazon Go, la nueva tienda sin cajeros de la compañía en Seattle, podría enfrentar desafíos en ambos terrenos: no está claro si el ahorro a futuro justifica la inversión ni si los clientes considerarán que la vigilancia digital que conlleva tiene un costo tolerable para poder tener una experiencia de compra mejorada. De modo que, antes de adoptar cualquier tecnología, los minoristas deben responder dos preguntas: ¿en qué nos beneficia? y ¿les gustará a los clientes?
Echemos un vistazo a la forma en que los minoristas han respondido, o no, a estas preguntas.
IDENTIFICACIÓN POR RADIOFRECUENCIA
Comenzó a mediados de la década de 1990 y se esperaba que la RFID (por sus siglas en inglés) transformara el control de inventario utilizando campos electromagnéticos para identificar y rastrear de forma automática las etiquetas adheridas a los objetos. También prometía obviar la necesidad del escaneo manual del código de barras en las cajas de pago. Pero las etiquetas nunca repuntaron porque su costo nunca fue superado por suficientes beneficios.
AUTOPAGO
Está comprobado que el autopago ha tenido más éxito. Pero a más de diez años de su introducción, la mayoría de los consumidores eligen las cajas de autopago solo cuando las convencionales están llenas. Además, los límites en cuanto a lo que pueden hacer los clientes y las máquinas solas reducen la efectividad del autopago.
ETIQUETAS ELECTRÓNICAS EN LAS REPISAS
Las etiquetas electrónicas en las repisas permiten a los gerentes de tienda cambiar el precio mostrado con mayor facilidad o actualizarlo de forma automática. Comienzan a comprender el sistema lentamente, pero les ha llevado una década. Sin embargo, ahora el costo anticipado de la instalación de esas etiquetas comienza a bajar y cada vez más minoristas las prueban.
PAGOS MÓVILES
Hay gran expectativa alrededor del uso de las aplicaciones de teléfonos móviles para hacer pagos, como Apple Pay, pero muy pocos consumidores las utilizan. Aunque muchos se sienten cómodos con ellas, a la mayoría de los usuarios su chip, su sistema de pago sin contacto y sus tarjetas de crédito y débito les siguen pareciendo rápidos y seguros.
La venta al menudeo está atestada de tecnologías prometedoras que se presentaron con grandes fanfarrias, pero que no prevalecieron por no representar suficientes beneficios ni para el comerciante ni para el cliente.
Una razón es que las nuevas herramientas no le ahorran al comerciante lo suficiente ni le generan el ingreso necesario para cubrir su costo. Otra razón es que hay demasiados clientes a quienes sencillamente no les gustan.
Amazon Go, la nueva tienda sin cajeros de la compañía en Seattle, podría enfrentar desafíos en ambos terrenos: no está claro si el ahorro a futuro justifica la inversión ni si los clientes considerarán que la vigilancia digital que conlleva tiene un costo tolerable para poder tener una experiencia de compra mejorada. De modo que, antes de adoptar cualquier tecnología, los minoristas deben responder dos preguntas: ¿en qué nos beneficia? y ¿les gustará a los clientes?
Echemos un vistazo a la forma en que los minoristas han respondido, o no, a estas preguntas.
IDENTIFICACIÓN POR RADIOFRECUENCIA
Comenzó a mediados de la década de 1990 y se esperaba que la RFID (por sus siglas en inglés) transformara el control de inventario utilizando campos electromagnéticos para identificar y rastrear de forma automática las etiquetas adheridas a los objetos. También prometía obviar la necesidad del escaneo manual del código de barras en las cajas de pago. Pero las etiquetas nunca repuntaron porque su costo nunca fue superado por suficientes beneficios.
AUTOPAGO
Está comprobado que el autopago ha tenido más éxito. Pero a más de diez años de su introducción, la mayoría de los consumidores eligen las cajas de autopago solo cuando las convencionales están llenas. Además, los límites en cuanto a lo que pueden hacer los clientes y las máquinas solas reducen la efectividad del autopago.
ETIQUETAS ELECTRÓNICAS EN LAS REPISAS
Las etiquetas electrónicas en las repisas permiten a los gerentes de tienda cambiar el precio mostrado con mayor facilidad o actualizarlo de forma automática. Comienzan a comprender el sistema lentamente, pero les ha llevado una década. Sin embargo, ahora el costo anticipado de la instalación de esas etiquetas comienza a bajar y cada vez más minoristas las prueban.
PAGOS MÓVILES
Hay gran expectativa alrededor del uso de las aplicaciones de teléfonos móviles para hacer pagos, como Apple Pay, pero muy pocos consumidores las utilizan. Aunque muchos se sienten cómodos con ellas, a la mayoría de los usuarios su chip, su sistema de pago sin contacto y sus tarjetas de crédito y débito les siguen pareciendo rápidos y seguros.
Amazon ya se ha beneficiado del alboroto en la industria alrededor de su tienda concepto. Pero otras cadenas minoristas deberán vigilarla de cerca y estar preparadas para actuar si el sistema cobra lógica en el aspecto económico y si a los consumidores les agrada.