El nombramiento de dos comisionados presidenciales y de un nuevo director de Ingresos no ha logrado impulsar las recaudaciones de impuestos como anunciaron las autoridades gubernamentales.
Así está reflejado en los ingresos tributarios registrados de enero a noviembre de 2012, los que sumaron 46,594.6 millones de lempiras, de acuerdo con un reporte estadístico publicado ayer por el Banco Central de Honduras (BCH).
En comparación con la meta anual -55,046 millones de lempiras-, lo ejecutado alcanza 84.6%.
Para que la DEI alcance lo programado para este año, se debe recaudar 8,451.34 millones de lempiras en el presente mes, lo que a criterio de expertos fiscales es imposible, ya que los ingresos oscilarán entre 6,500 y 6,700 millones de lempiras durante diciembre.
Al cierre de 2012, los ingresos tributarios oscilarán entre 53,100 y 53,300 millones de lempiras, resultando un desfase que puede ubicarse entre 1,946 y 1,746 millones.
Desde junio pasado se conocía que las recaudaciones serían menores que lo aprobado por el menor dinamismo de la economía.
El incremento de 3,920 millones que registraran los ingresos tributarios, en relación a lo reportado el año pasado -49,376.5 millones de lempiras- se explicará más por el rendimiento de las medidas tributarias de los seis “paquetazos” aprobados en el periodo 2010-2011 y no por la ejecución de acciones administrativas u operativos de fiscalización para reducir la evasión.
Cambios
El 21 de agosto pasado, Enrique Castellón Buchard dimitió de la titularidad de la DEI por la decisión del Consejo Ministros de aprobar una junta interventora, la que estuvo integrada por Reynaldo Rodríguez, Jorge Yllescas Oliva y Roberto Jerez, ya que a los nuevos funcionarios se le otorgaron funciones que únicamente le corresponden al ministro director de Ingresos.
Es la primera vez que la DEI es administrada por tres personas -Mario Alberto López Stainer, Jorge Yllescas Oliva y Roberto Jerez-, lo que se ha aumentado el gasto en salarios, pero no habrá una mayor recaudación como lo esperaba del gobierno al aprobar la intervención de la oficina recaudadora de impuestos.