El directorio del Banco Central de Honduras desestimó en el Programa Monetario 2013-2014 las recomendaciones que el FMI hizo para acercar al país a negociar una nueva Carta de Intenciones.
Las autoridades del BCH, encabezadas por su presidenta María Elena Mondragón, presentaron las medidas de política monetaria y cambiaria que aplicarán para lograr las metas indicativas. En el evento estuvieron como invitados especiales los jefes de departamentos del Banco Central.
Diversos sectores de la sociedad hondureña apostaban que la administración de Porfirio Lobo Sosa incluiría en el Programa Monetario las consideraciones que el directorio del FMI realizó en la Consulta del Artículo IV 2012, divulgada el pasado 15 de febrero en Washington.
No obstante, Mondragón subrayó que la Tasa de Política Monetaria (TPM) se mantiene en 7%, mientras que el encaje legal continuará en 6% para los depósitos en moneda nacional y 12% para los ahorros en moneda extranjera. Aclaró que el Comité de Política Monetaria se reunirá de manera gradual para revisar la TPM, así como el monitoreo de otras variables.
El último programa económico que Honduras mantuvo con el Fondo Monetario Internacional expiró el 31 de marzo de 2012.
Recomendaciones del FMI
Los directores del Fondo Monetario subrayaron la necesidad de políticas macroeconómicas más restrictivas y de avanzar en las reformas estructurales, con el fin de proteger la sostenibilidad fiscal y externa, reconstruir los márgenes de maniobra de la política macroeconómica y estimular un crecimiento económico de base amplia.
Sostuvieron en que “debería adoptarse una política monetaria más restrictiva mediante el aumento de la tasa de política monetaria y el encaje legal, entre otras formas”.
Los directores consideraron que el tipo de cambio efectivo real no está alineado con los fundamentos económicos. En general, instaron a las autoridades hondureñas a utilizar el margen para una mayor flexibilidad del tipo de cambio que permite la banda cambiaria actual, con el fin de ayudar a la economía a absorber los choques externos, proteger la posición de reservas internacionales y respaldar una política fiscal y monetaria más restrictiva.
Programa Monetario
Este instrumento de planificación ha sido cumplido a medias por esta administración, principalmente en lo que respecta a las variables fiscales, las que han estado alejadas de las proyecciones oficiales.
Mondragón dijo que heredarán al nuevo gobierno un país con mayor crecimiento económico, estabilidad de precio interna, mejor posición externa y mejores niveles de competitividad.
Subrayó que los objetivos del Programa Monetario son mantener un nivel controlado de inflación, la que puede ser de 6%, con un margen de tolerancia de 1% hacia arriba o hacia abajo.
El crecimiento económico se ubicará entre 3 y 4% en 2013, impulsado por el mayor desempeño de los sectores de Comunicaciones; Intermediación financiera; Transporte y almacenamiento; Comercio; Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca.
El déficit fiscal neto de la administración central se estima en -4.5% del PIB (388,000 millones de lempiras), equivalente a 17,460 millones de lempiras en valores nominales.
La presidenta del BCH subraya que los esfuerzos en materia fiscal deben redoblarse y los esfuerzos realizados no han sido suficientes para registrar menores tasas. En 2012 fue de -6% del PIB (358,725 millones de lempiras), equivalente a 21,686.9 millones de lempiras.
Los desembolsos externos ascenderán a 444 millones de dólares para 2013 y 544 millones de dólares en 2014.
Se prevé que las remesas familiares crecerán entre 4.8 y 5%. En 2012 ascendieron a 2,960.2 millones de dólares.
Las reservas internacionales se estiman en 2,636.8 millones de dólares al cierre de 2013, superior a los 2,570.9 millones del año pasado.
María Elena Mondragón aseguró que con todas esas medidas alcanzarán la estabilidad de precios y preservarán la posición externa de Honduras.