La investigación de la Unidad Antifraude y del Departamento de Control Interno de la DEI sobre la introducción fraudulenta de mercaderías y vehículos usados deja como resultado la separación de la administradora de la aduana Toncontín, Lorena Ramírez.
Personal del departamento de Recursos Humanos de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) notificó la mañana de ayer a la funcionaria su traslado a otro puesto dentro de la institución.
En su lugar fue nombrado Edwin Matalón y como subadministrador Henry Espinal, quienes ingresaron al sistema aduanero a través de concurso en el año 2007.
EL HERALDO buscó la confirmación de la salida de Ramírez con el ministro director de Ingresos, Mario Alberto López Stainer, pero no respondió el teléfono celular.
También consultó con la directora adjunta de Rentas Aduaneras, Rosa María Borjas, quien respondió que no estaba al tanto de la remoción de la administradora de la aduana Toncontín.
Este medio de comunicación publicó en los últimos días denuncias de importadores y agentes aduaneros del pago de sobornos a funcionarios y oficiales de aforo por el desaduanaje de mercaderías procedentes de Panamá, México y Estados Unidos, principalmente. Por la introducción de automóviles usados, se pagan coimas entre 5,000 y 20,000 lempiras por unidad, cantidad que varía de acuerdo con el año y el precio del vehículo.
Por contenedor de mercadería nueva, el soborno oscila entre 50,000 y 100,000 lempiras. Cuando son mercaderías usadas, la mordida oscila entre 5,000 y 20,000 lempiras.
Además, este rotativo tiene en su poder grabaciones de voz entre funcionarios y agentes aduaneros negociando la introducción ilegal de mercaderías.
La publicación de las denuncias en este medio de comunicación provocó que la DEI autorizara la intervención de Toncontín para constatar las denuncias.