Un día después que Motagua celebrara su aniversario 85 y que los medios de comunicación exaltáramos la historia y triunfos del equipo, el Ciclón se comportó con la prensa de forma miserable.
El miércoles hubo un acuerdo que el Azul iba a entrenar dos días a puertas cerradas y que ningún medio iba a ingresar en los entrenamientos pero al final el DT Risto Vidakovic se ofreció a dar declaraciones. Ayer, cuando llegamos por las declaraciones que nos prometió el estratega, nos encontramos con una puerta totalmente cerrada.
Risto se corrió y traicionó el pacto que tenía con los comunicadores y ni siquiera fue capaz de dar la cara.
¿Quién es el que manda?
Cuando le preguntamos a un empleado de la sede de Motagua si Risto podía atendernos regresó con dos respuestas negativas. La primera era que el preparador físico Luis Guiribaldi mandó a decir que no iba a haber entrevistas. Entonces nos preguntamos ¿El PF es el que le dice a Risto si puede hablar o no? Es una pregunta que se quedará sin contestar.
La segunda respuesta del trabajador de Motagua fue que Vidakovic comentó que la prensa deportiva había llegado muy tarde y todos se habían subido al autobús.
Eran las 9:30 de la mañana y los futbolistas acababan de tomar un baño, algunos mensajeaban con su teléfono esperando que el bus azul arrancara.
Ya estamos hartos de que el cuerpo técnico de Motagua entorpezca el trabajo informativo de la prensa deportiva que cubre al club a diario. Esta situación no es nueva ya que pasó con Primi Maradiaga, Pepe Treviño, Juan de Dios Castillo y otros técnicos que se encierran y enfrían las relaciones con los medios.
Acostumbrados a jugar clásicos y prefieren esconderse Es ridículo que un europeo como Risto Vidakovic, que siendo futbolista del Betis y jugó clásicos ante el Sevilla, actúe como un técnico tercermundista y le cierre las puertas a los lectores y oyentes de los medios.
Todos sabemos que hasta en la Champions League los entrenadores de peso y los mejores jugadores del mundo hablan de sus expectativas previo a un partido.
Al parecer, existe pánico del Olimpia remendado con el que jugarán el próximo domingo. Imaginamos que esa secretividad exagerada le servirá de mucho a Risto y a Motagua en el clásico que esperamos termine con muchos goles. Risto está super nervioso, ¿será que le queda grande la camisa del Mimado?