Forjado en uno de los países más apasionados por la redonda, el Tanque de Rosario tiene muy claro de qué se tratan los clásicos, por lo que está ansioso de estrenarse en el derbi capitalino para contagiar a sus compañeros de sus buenos números y recobrar la alegría merengue ante el acérrimo rival.
“Hablo con los muchachos, con Fabio, Noel, el Chino Tilguath, el Choco y me dicen que este juego ante Motagua es el clásico más importante del país, que se juegan muchas cosas, que llega mucha gente al estadio, así que ojalá se llene el estadio y que ganemos”.
Pablo Vázquez, el hombre que desde el banco ha sumado cuatro goles y una asistencia en 195 minutos disputados con el Albo, palpita al cien el gran duelo de mañana y espera estar en la privilegiada lista para contribuir en uno de esos partidos que “se ganan como sea”.
¿Cómo estás viviendo este partido?
Bien, tranquilo. En el clásico anterior, estaba recién llegadito y lo miré desde las gradas, en donde se sufre más, y me di cuenta cómo se vive, con mucha pasión, así que hay que prepararse para ese gran partido y tratar de hacer las cosas bien para volver a ganar.
¿Se palpita diferente este juego?
Sí, los clásicos como en todos lados son importantes, sabemos lo que significan, así que hay que estar preparado para jugarlo con la importancia que tienen.
Esperamos levantarnos bien este día domingo, hacer las cosas bien, volver a la senda del triunfo y seguir primeros, ya que es el primer objetivo que tenemos.
¿Por qué hay que ganar un clásico?
Por lo importante que es para el país, para el hincha, para darnos una alegría a nosotros y a nuestras familias en este momento en que estamos, en el que venimos de dos derrotas; entonces debemos retomar el triunfo y escaparnos de los que vienen abajo.
¿Sabés que el hincha no perdona perder estos partidos?
Sí, son partidos que quedan grabados, así que hay que hacer todo lo posible para quedarnos con los tres puntos, no importa cómo se juegue, si se juega bien o mal, pero los clásicos hay que ganarlos.
¿Y cómo se ganan?
Metiendo, corriendo y haciendo goles, no importa si los clásicos se juegan bien, se ganan. No sé cómo, pero hay que ganar el partido del domingo ante Motagua.
¿Qué recuerdas de tus clásicos en Argentina?
Pues recuerdo con la pasión que se juega, se juega mucho en la semana, en los días previos, con mucho fanatismo, con mucha presión. La alegría de la gente en la calle y todas esas cosas.
El más bravo de esos...
En el Ascenso, creo que lo viví jugando para Nueva Chicago ante Chacarita, están en el Ascenso, pero son instituciones muy grandes y llevan mucha gente al estadio. Otro bravo fue Newell’s contra Rosario Central.
Recuerdo un clásico con cancha llena en estadio del Central, solo había una parte de hinchas de Newell’s y ganamos 1-0 con un gol del paraguayo Santiago Salcedo. En el
Ascenso anoté en varios clásicos, pero en Primera no.
¿Allá notabas más euforia que acá?
No, acá también noto que hay gente muy fanática y quiere ganar todos los partidos. El clásico anterior no me tocó jugarlo, pero se palpita que el hincha es fanático y quiere quedarse con el clásico.
¿Este Motagua-Olimpa se parece en algo al Newell’s -Rosario, por ejemplo?
Bueno, el partido de la primera vuelta que yo miré (desde las gradas) fue un partido allí trabado, cero a cero, hubo algunas situaciones para abrir el marcador, pero fue trabajo, luchado y eso es muy similar a aquellos clásicos en Argentina, porque son partidos muy disputados en los que puede pasar cualquier cosa, se puede abrir el partido en cualquier momento y entonces el juego cambia, para bien del espectáculo de la gente.
¿Es clave abrir un clásico, no?
Claro, ojalá este domingo lo podamos abrir nosotros y nos quedemos con los tres puntos, aunque sabemos que es complicado porque ellos tienen buen equipo, vienen en levantada, pero si andamos bien podemos ganar el clásico.
Aunque dicen que en estos partidos no importa cómo se llegue... Sí, los clásicos son partidos apartes. Nosotros venimos de dos derrotas, pero estamos primeros, ellos vienen ganando, vienen en levantada, pero los clásicos son partidos distintos. Se juega trabado y hay que estar allí concentrado los 90, 95 o lo que dure el partido para poder ganarlo.
¿Cómo te vendría un gol en el clásico?
Bien, pero pienso más en ganar. El gol que lo haga cualquiera, que gane Olimpia para salir de esta rachita que traemos y seguir primero.
Ojalá siempre ayude con lo mío, con lo que me pide el profe de pelear todas las pelotas y ojalá pueda hacer algún gol, pero lo más importante es que el Olimpia gane.
¿Pero si te has imaginado un gol? Ja, ja, ja, estamos tranquilos, ojalá podamos estar y aprovechar porque al que le toque tiene que aprovechar la oportunidad y ojalá podamos estar. Uno sueña con ganar el clásico y ojalá pueda ayudar al equipo como lo vengo haciendo.
¿Qué te dicen cuatro goles y una asistencia en menos de 200 minutos?
Sí, estamos con confianza, sabiendo que cuando te toque, tenés que aprovechar las oportunidades para no defraudar a la gente que te trajo, al hincha que se pone alegre cuando uno gana, así que hay que estar preparado siempre.