Para cerrar con broche de oro la jornada, los árbitros quedan como los grandes protagonistas del superclásico... bueno, del clásico capitalino que otra vez pasó los límites del aburrimiento y que apenas sobre los últimos 15 minutos presentó fútbol o al menos un intento.
De nuevo, los jugadores de ambos equipos le han quedado debiendo a dos aficiones que llegaron al estadio y que siguen luchando con aplomo para no dejarse seducir por la exquisitez que en la TV el mundo del fútbol ofrece.
Olimpia lo ganó... sí, el clásico 208 se vistió de blanco, con un polémico gol del Choco Lozano de cabeza en una jugada que Motagua la protestará por siglos, puesto que la pelota parece no haber ingresado al arco de un Sebas Portigliatti que corrió como loco a reclamarle al asistente Dennis Mazariegos, que también ha levantado la flama cuando Júnior Izaguirre anotó al 37, jugada que fue anulada por supuesta falta que, al menos en las repeticiones de la TV, no se ve. Y así como el gol del Choco al 81 tampoco se ve con claridad, la seguridad de Mazariegos y el árbitro Héctor Rodríguez sí han validado el triunfo 79 del León sobre el Águila en la historia de la LNP.
Según Diego Vazquez, entrenador de los Azules, el Mimado no perdió ayer noche y los árbitros han sumado sus primeros tres puntos en la tabla de posiciones: “El partido quedó Motagua 0, cuarteta arbitral 1”, dijo la Barbie.
Del otro lado, el vicepresidente deportivo del Albo, Osman Madrid, más claro no lo pudo decir: “Se ganó, no se jugó bien. No estamos conforme con el juego”, catalogó.
Una mirada rápida
Primero, la gente que llegó. A decir verdad son los únicos que tienen en realidad merecidos tres puntos por seguir firmes con sus equipos, pese a que los últimos siete clásicos capitalinos se han pasado de lo simple a lo malo.
Del juego destaca, además, la tenencia de pelota en Motagua. El equipo de Diego Vazquez tuvo la pelota un 72 por ciento, pero no es efectivo ni claro para llegar al ataque.
En la inconformidad del juego, Héctor Vargas sacó a Omar Guerra, pero Vazquez no tuvo una respuesta. Ya sin generador, podía ponerlo a Discua para probar por el lado de Beckeles, o bien poner al cipote Meléndez, que en cuatro minutos no iba a resolver el partido.
Y en Olimpia destaca una vez más la contundencia. Una le queda, una mete. Aunque en volumen de juego quedó a deber para esta y la próxima vida.
Y así se nos fue el superclásico... bueno, el clásico capitalino. Para la próxima le ponemos capa.
Alineaciones:
MOTAGUA:
Portigliatti, Figueroa, Izaguirre, Crisanto, Claros, Mayorquín, O. Peralta, Lombardi, Varela, Eduardo Sosa y V. Ortíz.
OLIMPIA:
Noel, Fabio, Beckeles, Portillo, J. Palacios, Garrido, Guerra, Oliver Morazán, Quioto, Elis y Pablo Vázquez.