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Nombres insólitos en el fútbol brasileño

Brasil está lleno de apodos divertidos y de homónimos prestigiosos.

17.04.2014

El fútbol brasileño presenta dos características insólitas: está lleno de apodos divertidos y de homónimos prestigiosos, además de representar una magnífica tierra de acogida para los jugadores veteranos.

En el rico ámbito de los animales se puede encontrar, por ejemplo, a Ganso. El afilado centrocampista debe su sobrenombre a un tendero de Santos que le vio parecido con este animal.

Su compañero en el Sao Paulo, el delantero Pato, le debe sin embargo su apodo al nombre de su ciudad, Pato Branco, y no al animal. Por su parte, a Eduardo Ratinho (del club Operario) se le llama “ratoncito” porque es pequeño y rápido.

Capítulo aparte merecen los inclasificables como Alan Kardec (Palmeiras), que comparte apodo con el profesor francés del siglo XIX e impulsor del espiritismo, que también utilizaba este seudónimo, o Allan Delon, imposible de disociar del actor francés Alain Delon, claro está.

Además, en el fútbol brasileño también hay lugar para la música con ejemplos como el de Creedence Clearwater Couto, quizás en homenaje a la banda estadounidense.

En cuanto a la edad, los jugadores pueden extender sus carreras después de los 30 años e, incluso, de los 35, por lo que es fácil encontrar numerosos ejemplos de futbolistas longevos.

En primer lugar están los arqueros, especialmente Rogerio Ceni, capitán-goleador del Sao Paulo que disputará en 2014 su última temporada como profesional, o Dida (Internacional), exportero de la Seleçao, que cumplirá la misma edad el próximo octubre.