El primer plantel del Mimado volvió a las prácticas y las caras no han sido las más alegres. El grupo todavía trata de masticar el quinto gol del Verde en el Yankel Rosenthal, aunque siempre hay una voz que se encarga de bajar el sonido estridente de los parlantes llenos de críticas: mientras el denominador común del aficionado mira el vaso medio vacío, Juan de Dios Castillo lo mira medio lleno y se lleva una fe bárbara para clasificar...
“Esto todavía no termina y lo que sí puedo decir es que Dios es tan bueno que todavía nos tiene con un pie ahí, en la orillita, pero nosotros tenemos que hacer bien nuestro trabajo”, advierte el Cuate.
¿En qué se falló?
Según la versión del adiestrador mexicano, ante Marathón ha sido el único de los cuatro encuentros que ha dirigido en el que sus jugadores se vinieron a pique en el nivel esperado. “Ya vimos las dos caras del equipo. El estilo que me gusta lo exhibimos en los primeros tres juegos, más allá de la derrota ante Olimpia, porque Motagua jugó, no dejó jugar; el sábado pasó todo lo contrario. No tratamos bien el balón, no apretamos, caminamos en la cancha, nadie habló, nadie marcó, pero los muchachos se dieron cuenta de lo mal que se vieron allá”.
Que no se repita...
Antes de iniciar la sesión matutina, Juan de Dios reunió a su plantilla y habló directo, fiel a su modo. Si en el campo se hace lo contrario de lo programado en la semana, podrán venir muchas más goleadas de ahora en adelante.
“Todo está en nuestras manos. Seguir en la ruta del repechaje depende de nosotros”. Y la primera gran prueba se viene el domingo a la tarde en el Nacional. El Platense de Javier Estupiñán quiere sacar provecho del mal humor con el que regresó el Ciclón de la costa norte. “Para ese juego tenemos que erradicar el mal que nos atacó en San Pedro. A mí me dolió muchísimo que los muchachos quisieran hacer otra cosa”.
Después de medirse al Tiburón, el Azul viaja al puerto de La Ceiba para cerrar las vueltas ante Victoria. Pero ni Dios ni Juan de Dios podrán hacer el milagro que ocupa el equipo de Pedro Atala si no cuentan con el apoyo de los jugadores. Y tras la plática de ayer -sin cámaras, micrófonos ni elementos externos al entorno del club-, el técnico ya recibió el mea culpa de sus pupilos. “Ellos me dijeron que están lamentándose de lo que dejaron de hacer el sábado y están apenados. Ahora bien, tenemos estos dos partidos y acá no queda de otra que prepararnos de la mejor manera. Los futbolistas quisieron hacer lo que estaban haciendo antes (se refiere a lo que jugaban en la época de Rei Clavasquín) y se dieron cuenta que así no es, es como yo les digo”.
Aquel Azul queremos...
Encontrar de vuelta al Motagua que “toque, que agrade a sus seguidores” es la misión del exentrenador de Olimpia, Real España y Marathón. “Vamos a seguir luchando porque chances todavía tenemos. El que tiene posibilidades y se da por vencido antes, está mal. Ya veremos después lo que nos pase en el torneo”.
Durante el entrenamiento vespertino, siempre en la sede Pedro Atala Simón, el equipo empezó a hacer algo de fútbol. Y habituales suplentes como Georgie Welcome, Jocimar o Amado Guevara han entregado el doble. “A los delanteros los veo con muchas ganas, Welcome, el mismo Jocimar, quien está luchando y yo sé que quiere jugar, Eddie Hernández. Eso te alegra porque la competencia ayuda a crecer como grupo”.
Por lo pronto, todos corren con la sangre en el ojo. El 0-5 es una humillación tan grande que se antoja Platense para desquitarse...