Deportes

Luis Jaramillo define su caso como 'un acto bochornoso”

El panameño afirma que la rebaja de los seis puntos al Vida va en contra del juego limpio.

18.09.2012

El fútbol y las caprichosas normas legales que lo rigen lo llevaron a estar directamente involucrado en la pérdida de los seis puntos del Vida, pero él, con toda justicia, se alberga en la inculpabilidad para explicar cómo ha vivido esta difícil etapa con el club ceibeño.

Luis Jaramillo, el volante panameño de los Cocoteros, atiende a solas a Zona y comparte las sensaciones que ha experimentado en los días posteriores al anuncio de que, por su “indebida” inscripción, al club ceibeño se le quitarían las unidades que había ganado en los triunfos ante Real España y Victoria.

“El Vida mostró la documentación necesaria y por eso dieron la autorización, porque si en el momento hubieran dicho que había una cosa que faltaba o algo que no era correcto, simplemente se hubiera corregido o no me hubieran utilizado”, comienza su argumentación Jaramillo, quien enfatiza en que su participación fue absolutamente legal porque la Liga Nacional dio el visto bueno.

Repercute en el ánimo

Hasta antes de la rebaja de los puntos, los Venados se situaban entre los primeros lugares de la tabla, pero con la sentencia (a falta de la apelación) bajaron ostensiblemente al otro extremo de la clasificación, por lo que Jaramillo reconoce que este problema ha repercutido en el ánimo del equipo.

“Es muy complicado, uno se siente afectado igual que el resto del grupo, aunque son cosas que no me corresponden a mí como jugador”, comenta el hombre proveniente del árabe Unido de su país natal.

El jugador prosigue: “el grupo está caído porque en la cancha hemos ganado los puntos y luego los quitan en la mesa, entonces afecta bastante”.

Daña al fútbol catracho

Jaramillo considera que estos actos repercuten negativamente no solo en la moral del equipo, sino en la imagen de todo el fútbol hondureño, puesto que con estas decisiones se irrespeta a todos los sectores involucrados en este deporte, en el que se supone que todo se gana o se pierde en la campo.

“Uno como jugador juega fútbol en la cancha, se entrega, gana un partido legalmente, y fuera de la cancha pierdes un partido de esa manera, entonces se le falta el respeto a nosotros como jugador, a la institución y a una hinchada”, dice, para luego extenderse en la forma en que lo asume la 12 que asiste a las gradas: “Ellos van al estadio a apoyarnos de buen corazón, pero con esto prácticamente les dan a entender como que no valen, y no se puede jugar así con una entidad y una afición”.

Va contra la deportividad

La persona que ha estado bajo la mirilla por la reducción del puntaje a los Rojos se viste de sinceridad para exteriorizar su postura respecto a esta determinación de las autoridades del balompié catracho. “Esto es no jugar fair play (juego limpio), es muy complicado, es un acto bochornoso que se ha dado porque a su vez hay otros intereses intermedios”, dice Luis, quien prefiere no profundizar sobre quiénes podrían estar detrás de este dictamen.

Pese a que el canalero acepta que esto le ha pasado factura en el aspecto personal, también despeja la duda de aquellos que puedan preguntarse si él ha llegado a sentirse responsable del descuento de las seis unidades al club.

“Culpable no, porque está fuera de mi alcance, si estuviera a mi alcance, yo hiciera lo posible para corregirlo, pero sí me afecta a mí como al resto del equipo”.