Durante más de dos semanas, Kerpo de León
fue el centro de atención del fútbol nacional. El arquero uruguayo estuvo al borde de la muerte, pero gracias a la atención inmediata sigue con vida.
Zona Deportiva de diario El Heraldo
visitó al charrúa en su residencia en Comayagua y allí nos dimos cuenta que nada ha cambiado en él: siempre amable y jovial.
Luce más delgado, pero demuestra que sus fuerzas son inmensas ante la adversidad y nos da una lección en cada palabra que sale de su boca. Compartimos la tarde con el portero junto a Kendra, su hija de un año,
y su esposa Yeni, además de Molly, su perrita chihuahua.
¿Cómo te has sentido?
La recuperación va lenta después de lo que pasó, uno se siente cansado, he perdido peso, pero sé que gracias a Dios no hay ninguna secuela.
Cuéntanos esa jugada Kerpo.
No recuerdo qué pasó. Vi el video y no resistí.
Odis Borjas se puso a orar en el momento del accidente...
No lo vi, me dijo mi esposa y que estaba llorando. Odis es muy creyente y se lo agradezco.
¿Supiste que te llevaron al hospital en una patrulla?
No, yo después del golpe no supe nada más. Cuando hablé con los médicos me dijeron que el doctor Manzanares había tomado la excelente decisión de trasladarme al hospital. Tengo que agradecer a los bomberos que me llevaron y a los policías por todo lo que hicieron por mí. Me dijeron que si hubiera llegado cinco minutos más tarde al hospital hubiera sido otra historia. Mis posibilidades de vida eran del 10 por ciento.
¿Sabías que tenías tantos amigos, mucha gente te fue a visitar?
La verdad no lo sabía. Me ha llamado gente que ni conozco. Ayer vino el comisario Romero y me dijo que una tía de él estuvo orando y le agradezco a la gente de Honduras por sus oraciones. En el hospital estuvo Torlacoff, Shane Oreo, Berríos, Meza, los entrenadores nacionales, Duvan y otros que no pudieron entrar.
En las redes sociales hasta te hicieron fotomontajes positivos… Mi esposa me lo dijo y es algo lindo lo que escribieron. Estoy agradecido con los hondureños, la afición de Motagua y todos los que estuvieron pendientes de mí.
¿Después de cuántas horas despertaste? Dicen que desperté el domingo, pero no me acuerdo. Estoy consciente desde el lunes que pregunté dónde estaba. El domingo estaba bajo los efectos de la anestesia.
¿Cómo vivieron tu situación en Uruguay? Una de las primeras personas con las que hablé fue mi mama (Gloria Méndez). Mi familia en Uruguay la pasó muy mal cuando yo estuve hospitalizado. Le mando un abrazo a la gente de San Carlos. Mi madre lo vivió de una manera traumática. Mi padre es un hombre más fuerte, el dolor lo llevaba por dentro. Mi mamá se iba a venir a Honduras, pero no pudo viajar. Sé que sufrieron y espero no volverlos a hacer sufrir.
Cuando saliste del hospital te reencontraste con tus compañeros del club... Sentí una alegría enorme. Te das cuenta de lo que significas para el equipo como persona. Yo siempre estoy tratando de apoyar a los jóvenes sanamente, aportarle al club. Uno tiene que dejar cosas buenas en los equipos.
¿Tuviste miedo de morir?
Hoy en día sí, pienso que tuve mucho miedo de morir. Mi familia estaría destrozada. No me hubiera dado cuenta porque hubiera pasado de un sueño a otro. He aprendido a valorar más la vida y no calentarme por tonterías.
Después de esto, ¿cómo seguirá tu carrera futbolística? Hoy en día no pienso en mi carrera sino en recuperarme bien y que todos los exámenes salgan bien. Pienso en que mi familia esté tranquila.
Muchos piensan que el árbitro fue injusto al dejar que pasara esa acción y no sancionar a Mitchel Brown... Yo solo vi ese video una vez y no quiero volverlo a ver. Me puede traer malos pensamientos y recuerdos. Mejor así lo dejo.
¿Te ha llamado Mitchel Brown? No. Creo que no fue al hospital tampoco, pero no le guardo rencor. Dios sabe por qué pasó. él es un excelente jugador y espero que le vaya bien. Fue un accidente del futbol.
¿Cómo crees que regresarás al fútbol? Espero que mi cuerpo reaccione bien. La recuperación va a ser lenta, pero quiero recuperarme al cien por ciento. Lo primero, espero que la gente de Motagua esté tranquila. No quiero ser una carga para el equipo. Quiero hablar con el presidente Pedro Atala y si ellos consideran que no voy a seguir en el club, pues está bien, solo que me paguen mi recuperación. Ellos se han portado de maravilla, pero no quiero ser una carga.
Y esta sincera entrevista llegaba a su fin con un Kerpo de León valiente, maduro y con su horizonte bien claro. Sí, quiere verse levantando la copa de campeón junto a Amado Guevara. Aunque el uruguayo nos ha demostrado que ya es un verdadero campeón...
De la boca Kerpo de León
¿Qué lección aprendiste de todo esto?
Me hace recapacitar en muchas cosas que estaba haciendo mal en lo deportivo, lo social, lo familiar. La vida no tiene precio. El médico me dijo que no fue la medicina lo que me salvó, sino Dios y las cadenas de oraciones de la gente. Ni con todo el dinero del mundo podré pagarles.
¿Es un renacer para vos?
Siento que sí. Todavía estoy débil, flaco... pero es una lección nueva y hay que replantearse bien las cosas. Disfrutar la vida y a la familia. Dios es perfecto, nunca se equivoca.
¿Cuánto estarás recuperándote?
En principio serían tres meses para unirme al grupo. Me voy a reunir con un nuevo neurólogo. Voy a esperar tres semanas para empezar a caminar. A los 45 días podría arrancar a trotar.
¿Pensás en regresar a las canchas?
Hoy no pienso en el fútbol, pienso en la vida, en recuperarme. Si todo sale bien, pensaré en seguir jugando. Solo deseo recuperarme bien y ser buen padre y seguir adelante.
¿Hará mucha falta Kerpo de León en la meta?
Donaldo es un gran portero. Harold tiene mucho talento y espero que sigan adelante. Ellos tienen la responsabilidad de salir adelante. Hay que hacerse un nudo y pedirle a la afición que nos acompañe.
¿Hay jugadores malintencionados en Honduras?
Hay jugadores fuertes. Nadie lastima por querer lastimar. Uno va fuerte porque defiende sus intereses. Por lo que me pasó no voy a decir que fue mala intención.