'El vestuario está triste y tranquilo. Antes del choque dijimos que estábamos muy equilibrados emocionalmente y que no nos cambiaría ponernos a seis puntos o igualar en la tabla. Simplemente, hemos perdido un partido. Si puntuamos en Sevilla, seremos líderes', dijo José Mourinho, con seriedad.
El técnico blanco también habló de la polémica entrada de Messi a Xabi Alonso, que para el Bernabéu fue merecedora de la segunda amarilla: 'Me ha parecido expulsión, pero a lo mejor el árbitro lo ve mejor que yo y no lo es'.
'El fútbol es un juego y los detalles y la suerte forman parte de él. Con 1-0, pudimos hacer el segundo, y un jugador tan fantástico como Cristiano Ronaldo lo hubiera hecho en circunstancias normales. Con 2-0, el escenario habría sido diferente, porque el primer tiempo fue equilibrado'.
'El segundo gol del Barça fue pura suerte, no hubo talento ni fallo. Y al minuto siguiente perdonamos el 2-2. Luego ellos tuvieron la supremacía psicológica de ganar como tanto les gusta. El 1-3 fue normal. Pero es que también pudimos hacer el segundo', añadió.
'Ellos han ganado más partidos que nosotros y es fácil analizar que quien gana más es mejor que su adversario. Porque pasa el tiempo y olvidamos la expulsión Pepe, el gol anulado a Higuaín en Barcelona y nos quedamos solo con los números. Sin embargo, nosotros ganamos una final, que vale más que un partido como este, porque el campeonato continúa. Escogería para ganar lo que ganamos, que daba un título', concluyó.