No perdió tiempo. Lo presentaron como DT y Ramón Maradiaga se fue a la sede del Monstruo y se puso a trabajar.
El entrenador nacional asumió y se puso la gorra y las medias en combinación con su nuevo uniforme, y platicó con el AT Mauro Reyes y con el PP de porteros Carlos Padilla.
'Llego al Marathón con el deseo de superar la prueba, de hacer del reto algo viable y que se puedan lograr los objetivos', dijo el DT que fue presentado por la tarde en un restaurante sampedrano por el presidente del club Yankel Rosenthal y la compañía de los jugadores Mario Beata, Mauricio Sabillón y el capitán (lesionado) Mario Berríos.
'Vuelvo después de 16 años, no tengo techo límite. El que me traigan a mi familia a San Pedro Sula, quiere decir que estoy pensando en grande', declaró Maradiaga, quien dirigió al Monstruo por primera vez en 1994 donde estuvo un año y luego partió rumbo a la Selección Nacional.
'En cada jornada nos jugaremos el puesto', dijo entonces Maradiaga como compromisode buscar los primeros lugares en club. El Primitivo entrenó además antes al Motagua, Real España y Águila de El Salvador, así como a las selecciones de Honduras y de Guatemala.
Maradiaga con furor
Maradiaga a su llegada dialogó con la plantilla y luego dirigió la práctica. Tocó algunos balones, se movió por la cancha, se puso la gorra hacia atrás e, incluso se puso a cabecear algunos balones con mucha intensidad.