San Pedro Sula, Honduras.- En charla exclusiva con Diario El Heraldo, Carlos Pineda fue claro y directo al analizar uno de los grandes pendientes del fútbol hondureño: la forma en que los clubes negocian a sus futbolistas.
Desde su experiencia como legionario en Costa Rica, el mediocampista considera que los equipos de la Liga Nacional deben replantear sus métodos de negociación para abrir más puertas al extranjero, una situación que hoy se refleja en casos como el de Jorge Álvarez, cuyo futuro ha estado marcado por el interés internacional, pero también por las dificultades para concretar una salida.
Pineda también habló sobre su adaptación al fútbol costarricense, lo que más le ha sorprendido en su vida fuera de Honduras y el crecimiento estructural que ha encontrado en su nuevo club, sin dejar de lado el tema que aún duele en el entorno futbolístico nacional: el fracaso de la Selección de Honduras en el camino mundialista. Con un discurso reflexivo y autocrítico, el exjugador del Olimpia expone una visión integral del momento que vive el futbolista hondureño, dentro y fuera del país.
¿Cómo te has adaptado en estos seis meses en Costa Rica?
La verdad que muy bien. Agradecido con Dios porque no he sentido mucho el cambio de la vivencia aquí. Se trabaja muy bien, se trae mucha intensidad, pero la verdad que en el vivir en general es muy parecido a Honduras. Tal vez algunos detallitos de convivencia, de que aquí hay mucho extranjero, hay mucho asiático, entonces uno se roza con diferentes nacionalidades, pero la verdad que muy feliz de estar aquí.
¿Qué es lo más complicado que te ha tocado pasar en estos últimos meses en cuanto al cambio de un lugar a otro?
Pues la verdad que yo he tenido una adaptación bien fácil. Gracias a Dios vine con mi esposa que me ha ayudado mucho a disfrutar de esto. Es una nueva experiencia para los dos y lo que más extraño de Honduras es mi casa, dormir en mi cama, también ver a la familia, ahora estábamos un poquito más lejos, y mis perros, pero ya me traje a mis perritos y ya estamos aquí la familia completa.
¿Lo más curioso con lo que te has encontrado allá por Costa Rica?
La verdad que aquí se mira un montón de Ferraris. Yo no sé por qué, sí, aquí cuesta que lleguen de Estados Unidos los carros, pero la verdad que sí, muchos Ferraris.
Antes de hablar un poquito más de fútbol, te quería preguntar, luego de haberte graduado de ingeniería, ¿cómo has logrado ejercer?
Pues, en el equipo la verdad que aquí hay, bueno, para cada departamento hay su staff, su personal, y la verdad que sinceramente un poquito de apoyo nada más al editor de video, de preguntarle ahí qué aplicaciones usan, cómo lo usan, y también un poquito de ayudarles en el sentido de cómo se mira mejor o qué prefiere uno como jugador. Actualmente estoy intentando hacer proyectos por mi parte, la ventaja de las carreras es que da mucha flexibilidad, entonces estoy en los planes de hacer una aplicación.
¿O sea salís del entrenamiento y te pones a trabajar en el sistema?
Sí, correcto, en el día busco ahí una hora, hora y media para estar trabajando, es una aplicación de gestión, entonces la voy haciendo poco a poco, la verdad que intento balancear bastante, como ahora el tema de la pretemporada, fue muy poco el tiempo que tuve, con el año nuevo, la fiesta, pero ahora que ya se pueda, ya más de este mes tenemos cinco partidos, es una agenda llena, el tiempo se tiene que utilizar de la mejor manera.
Ya pasado el tiempo ¿Por qué saliste de Olimpia?
La verdad es que yo, cuando empezamos las pláticas de la negociación con el Olimpia, mi sueño era jugar en el extranjero, yo se lo comuniqué al presidente de que yo en Honduras, mi opción es el Olimpia, pero si algo me salía fuera de Honduras, sí quería poder tener esa decisión, como ya quedaba libre. Rechacé varias ofertas de países de Israel, de Lituania.
¿Hubo una de México también?
No, eso fue antes, pero una oferta bien, la segunda de Estados Unidos, que yo sentía que no era momento para tomar esos equipos, yo seguí valorando mejor al Olimpia, y pasamos dos meses en negociaciones, la verdad que tanto mi persona por estar en la Selección, jugando la Copa Oro, el presidente respetó mucho eso de que yo me enfocara mucho en la Copa Oro, que no me distrajera con mi situación actual, ya después empecé la pretemporada con el Olimpia. Yo tuve una oferta de Grecia también, que al final era la que más fuerte estaba para mí, era la que quería tomar, irme allá, y bueno, al final yo le di un plazo límite al equipo de Grecia.
Después de eso el Sporting se acerca a mí y la verdad que fue una oferta, tanto deportiva como económica, muy atractiva. Al final, con mi familia, pensando en poder salir, en poder medirme como jugador, de conocer una nueva liga, de saber qué es ser un futbolista extranjero, de poder venir a representar Honduras, tomamos la decisión de venir. Y la verdad que hasta los momentos yo le pido mucho a Dios, yo intento hablar mucho con Dios, y la verdad que para venir al Sporting fue todo bien fácil, en el sentido de que llegamos a un acuerdo rápido.
Yo me sentía muy valorado por el equipo, venía con mucha responsabilidad, me dijeron que si ya venía listo para jugar, porque estaban en proceso de vender otro jugador en mi puesto. Entonces tenía que venir a jugar. La verdad que sentí que era Dios abriendo puertas. Nosotros intentamos ser muy seguidores de Dios, de pedirle mucho a Dios, que sea Dios el que nos guíe en nuestra vida. Fue fácil. En tres días lo que no pude hacer en el Olimpia en dos meses, en tres días en el Sporting se pudo resolver todo. Entonces al final tomamos la decisión de venir aquí.
O sea que, ¿a pesar de que vos querías salir al exterior, siempre estaba muy latente la posibilidad de renovar un período más con Olimpia, pero no se pudo nunca llegar a un acuerdo?
La verdad es que ya empezaba la Selección, ya venían las eliminatorias, todo el mundo estaba ilusionado por ir al Mundial. Yo quería ser parte de la Selección. El problema es que el torneo de Honduras ya empieza en agosto y el período de traspaso acaba de empezar. Los equipos empiezan pretemporada, no empiezan a competir sino hasta septiembre. Entonces septiembre es la fecha firme y si vos no vas en agosto no te van a tomar en cuenta, porque si eres un futbolista sin jugar es poco probable que te convoquen. Eso te va orillando a tener equipo rápido, a estar participando, te mete un poquito de presión de ver qué hago con mi carrera.
Pero por ahí yo supe que, además de lo de Sporting, también hubo una propuesta cercana a Estados Unidos. ¿No?
Sí, yo tuve ofertas en la MLS, en México.
¿Pero hubo algo que estuvo muy cerca?
La verdad es que tuvimos ofertas en segunda división. En primera no mucho. Al final llegaban otros jugadores a esa posición. El mercado de la MLS es fuerte. Ellos hacen una pretemporada larga, es el momento donde hacen los mejores refuerzos para empezar el año. Yo creo que pronto van a cambiar su sistema de competición para acomodarse al resto del mundo, porque ellos empiezan en enero y nosotros ya estamos compitiendo. Eso dificultó un poco que hicieran fichajes. El torneo prácticamente no se detuvo ni en Copa Oro ni en fechas FIFA.
¿Es un tema realmente económico?
Depende. Yo sé que hay jugadores en Honduras que ganan bien. Los sueldos son muy parecidos aquí. Tal vez aquí algunos jugadores insignia pueden ganar un poco más, pero siento que es bien parecido, aquí un poquito más.
Si en Olimpia te hubieran aumentado el salario significativamente, ¿crees que todavía estuvieras ahí?
Creo que sí, la verdad es que sí. Cuesta salir de Olimpia mientras tengas contrato.
Sin contrato también. ¿Cuesta salir de Olimpia?
Sí, uno es agradecido con el equipo porque te da la confianza y tus primeros pasos. Uno quiere retribuir eso, tanto futbolísticamente como en una venta. Decís, cumplo mi sueño y ayudo al equipo que me formó, pero la verdad es que en los últimos años se ha trabado un poco, se ha costado poder salir.
¿Lo viviste?
Siento que no es tanto que no lo valga los precios que ponen el jugador, sino quién los paga, qué equipo puede desembolsar esa cantidad.
Te lo digo también por el caso de Jorge. ¿Has seguido el caso? ¿Has hablado con él?
Sí, se ha escuchado fuerte que un equipo como el Alajuelense se enfoque en Jorge. Habla de que es un gran jugador y que hagan una oferta económica. Yo le digo que hay que pedirle a Dios y que Dios haga lo que tenga planeado. Si es de Dios que cambie de equipo, se va a hacer y va a ser fácil. Yo entiendo a Olimpia de no querer soltarlo, pero como jugador llega un punto donde quieres probar algo diferente.
Más allá de eso, ¿qué te comentaba él?
Él quiere probar nuevos aires. Siento que varios jugadores que hemos ganado mucho en Olimpia queremos probarnos, ver si de verdad somos tan buenos afuera. No quedarte con el “qué hubiera pasado”, sino vivirlo. En Olimpia uno está bien, es lindo, se ganan títulos, se juega con estadios llenos. Pero llega un punto donde querés probarte.
Y más que eso, ustedes se ganaron ese derecho, ¿verdad?
Sí, gracias a Dios tuvimos muchos éxitos. Me fui con nueve títulos y uno de CONCACAF. Al final de la carrera uno piensa qué hubiera pasado si no se hubiera arriesgado. Salir al extranjero es diferente. La exigencia es mayor. Tenés que rendir sí o sí. Eso te obliga a ser mejor, a exigirte más.
Carlos, ¿crees que los que mandan el fútbol deberían cambiar métodos de negociación para tener más legionarios?
No sé si el negocio ha resultado. En los últimos años, ¿qué ventas dejaron dinero real a los clubes? No solo en Olimpia, sino en toda la Liga Nacional. Antes Marathón, Real España, Motagua exportaban jugadores. Hoy son pocos los casos. Tal vez habría que cambiar la manera de negociar. Pero si los equipos están contentos, ellos deciden.
Ahorita que se habla mucho de Jorge, ¿cómo ves el tema de Costa Rica como destino?
La gente piensa que uno elige dónde ir. Si fuera así, todos elegiríamos Europa. Pero cerrar fichajes es complicado. La liga hondureña no es muy apetecible en el mercado internacional. Tenemos buenos jugadores, pero hay que cambiar eso poco a poco. Uno siempre elige la mejor opción disponible, no es conformismo.
¿Jorge y Pinto se quieren ir?
No es tanto quererse ir. Quieren probarse, salir al extranjero. Son de los mejores jugadores del Olimpia y tienen ese derecho.
En cuanto al Sporting, ¿cómo te has adaptado?
Muy bien. Tenemos tres semanas de trabajo con un técnico nuevo, muy capaz, de los mejores en Costa Rica. Ha cambiado mucho el equipo: intensidad, estilo de juego, asociaciones, táctica. Los refuerzos son jugadores probados. Cambiamos de cancha, ahora tenemos más espacio para jugar. El equipo está ilusionado. Queremos clasificar y pelear el título. Tenemos con qué y hay que demostrarlo.
¿Qué hablan con Álex López y Jesús Batiz?
Que aquí las condiciones son diferentes. Entrenamiento, intensidad, psicóloga, nutricionista, preparadores físicos, área médica, editor de video. Tenés todas las herramientas. Es un poquito más completo que Honduras.
Te quedan seis meses de contrato. ¿Qué viene para ti?
El equipo ya me ofreció renovación. Estoy bien, feliz, motivado por el proyecto. Estoy abierto a renovar. En los próximos meses se tomará la decisión.
Bueno, como te escucho, te veo bastante motivado por renovar. ¿Se han activado tal vez aquellos clubes que de repente no pudieron volverte a llamar o algo así
Sí, ahorita llegaron ciertas ofertas, pero no sentí que fuera un crecimiento. Entonces prefiero estar aquí en Costa Rica, terminar este torneo, si no renovar antes y ver qué pasa. Uno siempre sueña con jugar en las mejores ligas y si se puede dar un salto o un escalón arriba, se va a dar. Pero como te digo, a veces uno toma la mejor oferta, tanto deportiva como económicamente. Las dos son parámetros, ni una ni la otra.
Sabes que se me escapó algo. El 32 en Olimpia ya lo tienen ocupado. ¿Te diste cuenta? ¿Qué pensaste?
Nada. La verdad es que gracias a Dios yo fui formado, tuve una buena formación en las ligas menores. Yo antes era el 10, en toda la fuerza básica era el 10 y el capitán. Llegó un punto en que ya ni 10 ni capitán, era uno más, porque me tocó cambiar de categoría y los que ya estaban eran mejores. Había que respetar. Me quitaron el 10, me quitaron el gafete y tocó seguir adelante. Yo nunca me enamoré de los números. Siempre le dije a la gente que peor es no tener camisa, peor es no tener número. Al final solo es un número, no te hace más ni menos. Los números los van a seguir usando, así como yo usé el 32 que antes lo usaba Boniek.
Por tu culpa, Pineda, a los que llegaron en tu posición les costó porque el olimpismo no los aceptaba, ¿te diste cuenta?
Yo lo tomo como un halago, pero siento que en Olimpia siempre van a llegar buenos jugadores. Al final quedan campeones y se puede ver que cumplen el trabajo. Siento que es más por el cariño que me tomó la gente, de verme ahí tantos años. Sentir ese cambio les costó un poquito aceptarlo, pero ahora ya se han calmado y están felices de nuevo.
¿Qué tiene Olimpia o qué no tienen los rivales? Porque pasaron muchas cosas en el torneo y aun así fueron campeones
Estuve pendiente de las finales y siento que Marathón en el primer partido tuvo el partido para dar un golpe contundente y Olimpia te mata. Eso es lo que tiene: contundencia. Puedes jugar bien o mal, pero te mata. Tiene jugadores de jerarquía que resuelven partidos en un balón parado o en un centro que parece que no lleva nada y es gol. Después te das cuenta y el partido ya se te complicó. José Mario te hace tres o cuatro jugadas y Yustin hace gol. Así es difícil ganar.
Un equipo que te mata cuando tiene que hacerlo es complicado. En Tegucigalpa, con el apoyo de la gente, es aún más difícil. La gente te impulsa cuando ya no querés más. Esa es una ventaja mental y emocional muy fuerte. Ellos lo hacen ver fácil, pero no lo es. Si fuera fácil, otros equipos también lo harían. Es la jerarquía y ese espíritu ganador lo que los hace campeones.
Selección Nacional, ¿sigue doliendo, Pineda?
Sí, la verdad que sí. Tenemos mucha ilusión y capacidad como selección y como país. Duele más porque teníamos las herramientas. Quedarte fuera por un gol, un autogol al final, duele bastante. Trabajas cuatro años para esos momentos y que no se dé, duele mucho.
¿En qué se falló?
Tal vez en partidos que había que ganar y no los ganamos. El partido contra Nicaragua nos pesó mucho.
Se habla de un nuevo proceso, pero es complicado. No tenemos entrenador todavía, se habla de un perfil europeo, se habla de Pedro Troglio, ¿qué opinas vos como futbolista?
La responsabilidad del jugador es intentar mejorar siempre. El técnico que llegue va a venir con todas las ganas de hacer las cosas bien, pero esto es conjunto. Nunca he visto que un entrenador entre a meter goles. Somos nosotros los que jugamos. Ya sabemos cómo es, ya bailamos la canción y tenemos que estar listos para que no vuelva a pasar. Las selecciones que fueron al Mundial también pasaron procesos difíciles. Esto habla de que hay que seguir creciendo como selección. En Copa Oro se vio una mejora, fuimos semifinalistas, perdimos por un gol. Eso nos acerca a las demás selecciones.
El nombre de Troglio suena fuerte. ¿Crees que sería interesante para la Selección?
Yo lo considero un gran entrenador. Es ganador, tiene trayectoria, experiencia y es un gran ser humano. Te corrige, te exige, sabe cuándo apretarte y cuándo hablarte bien. El equipo confiaba en él y por eso ganamos tanto. Sería una opción muy interesante.
¿Hay miedo en esta generación de no ir a un Mundial?
No, no es miedo. Es experiencia. Ya sabes manejar la presión. Esta generación es más valiente. Hubo un momento donde nadie quería estar en la Selección porque todo iba mal, pero logramos revertir eso. Empezamos a competir contra México, Costa Rica, ya nos respetan más. Hemos crecido como Selección, pero sabemos que tenemos que seguir creciendo. Esa es la clave.
Hay molestia de la afición porque dicen que esta era la eliminatoria más fácil
Una eliminatoria no es fácil. Haití, Panamá, todos han crecido. El fútbol se ha emparejado. No son las mismas selecciones de antes. Panamá clasificó en la última fecha. No fue fácil para nadie. Decir que esta era la más fácil no es verdad.
Para cerrar, hoy por hoy, ¿quién crees que es el mejor en tu posición en Honduras?
Siento que Yamir había agarrado muy buen nivel, le dio dinamismo al equipo, lástima su lesión. Álex López tiene mucha clase y calidad. Jorge también, aunque jugamos posiciones diferentes. Óscar Discua me gusta porque es equilibrado y recupera mucho. Está muy parejo y eso es bueno, que sigan saliendo jugadores. También hay que ver qué joven es la sorpresa del torneo