El desafío de mañana en la dura cancha de Copán requería de un entrenamiento en un campo similar al del Sergio Reyes y de un firme convencimiento de que para seguir colgados desde lo más alto hay que ir al occidente con las ideas claras para poder doblar el entusiasmo de los locales.
Para nadie es un secreto que Olimpia jugará en “una cancha difícil” y que “Savio es un rival muy complicado en su casa”, por lo que corresponde buscar las formas para contrarrestar esas fortaleza del Toro.
“Hicimos lo que siempre trabajamos los viernes y -además- tratamos de adaptarnos al campo y, entonces, venir aquí nos ayuda y es ventaja”, decía el lateral derecho Brayan Beckeles, después de terminar la práctica en la inusual cancha número cinco del Proyecto Gol de la Universidad del pueblo.
El escenario cuenta, pero...
Claro, aquí hay que jugar con todo y por eso Héctor Vargas determinó una superficie parecida a la que los recibirá en la ciudad de los Totopostes.
“Todos los equipos son más fuertes en su estadio, entrenan allí y ya están acostumbrados. No es lo mismo entrenar en una cancha en la que la pelota no te va a picar mucho a ir a una en la que te puede picar el balón, entonces son cosas a tomar en cuenta, pero, igual, es fútbol y en 90 minutos cualquier cosa puede pasar...”.
Al ser uno de los únicos dos jugadores (junto a Fabio de Souza) que han arrancado de titular en todos los juegos de Olimpia en este torneo, el carrilero derecho tiene argumentos para dar su dictamen sobre el juego.
Eso sí, aunque todo este preámbulo puede contribuir a ganar el partido, Beckeles aclara que “la cancha casi no nos ayudará, pero acá no es de buscar excusas, sino de solucionar”.
A cuidar el marco y acertar
Y es que más allá del escenario, enfrente tendrán a un conjunto que está urgido por alejarse del descenso y que tiene jugadores que pueden inclinar la balanza en cualquier momento. “Todos los partidos son únicos y sabemos que ellos son muy difíciles, saben a lo que juegan. Es un equipo en el que muchos se conocen bien y saben la virtud de cada compañero”, despliega el camisa número cinco, quien deberá estar muy atento para evitar los desbordes de jugadores como Clayvin Zúniga.
Sin embargo, él prefiere no centrarse en un solo rival, sino que insta a sus compañeros en apretar a cada uno de los que andan con una camisa que no sea la del Albo.
“Todos son peligrosos, son once y cualquiera nos puede meter un gol y creo que nosotros lo que tenemos que hacer es defender bien, tratar de manejar el marco en cero, porque los delanteros están respondiendo y meten goles”.