El Barcelona, con un empate 1-1 en San Sebastián ante la Real Sociedad tras la victoria 2-0 de la pasada semana, se clasificó para la final de la Copa del Rey, donde se enfrentará al Real Madrid en un apasionante clásico con el trofeo en juego.
La Liga aún no define estadio y ciudad donde se jugará la ansiada final.
El protagonista del Barcelona volvió a ser su estrella argentina Lionel Messi, que poco a poco va reencontrándose con su forma y que vuelve a ser decisivo con sus tantos. Fue él el que abrió el marcador en el 27, culminando un contragolpe, y la Real solo pudo empatar al final, con un gol del francés Antoine Griezmann en el 87.
Messi ya fue la estrella azulgrana el domingo bajo la lluvia en el campo del Sevilla, donde consiguió un doblete en la victoria por 4-1, para devolver al Barça al liderato de la Liga española.
Ahora guió a los hombres de Gerardo Martino hasta la final de Copa, un objetivo que tenían encarrilado desde la ida y que tras el tanto del argentino quedó sentenciado, ya que la Real necesitaba entonces cuatro tantos para remontar.
Gerardo Tata Martino valoró el pase del Barça pero, por lo que dijo, dio a entender que más lo valoraron incluso sus jugadores. Les aplaudió por su valor para no perder el hambre y llegar a una nueva final de Copa del Rey. Del clásico dijo que a su tiempo, pero habló de lo responsabilizados que estaban sus jugadores: “El Madrid ya estaba en la final, no podíamos faltar a la cita”.
La batalla de hace tres años en Mestalla fue el último episodio de los clásicos coperos con el título en disputa.
En su séptimo pulso por la Copa contra el Madrid, el Barça buscará vengarse de esa dolorosa derrota de Mestalla en 2011.