Tal vez la verdadera independencia comienza en nosotros: al amar a la familia, cuidar la comunidad, tender la mano y no perder la empatía ni el respeto
Podemos elegir no llevar la violencia de la calle hasta nuestro hogar. Podemos hacer de nuestra casa un lugar seguro cuando afuera todo parece incierto
"Tras vivir enojada con Dios, una revelación personal transforma las dudas en paz al descubrir que la absoluta decepción proviene de nuestra humanidad"
Señor presidente Asfura, cuando alguien toca a mi puerta pidiendo ayuda, no crea que lo hace fácilmente. Esa persona probablemente lo pensó un trillón de veces