Telescopio Nancy Grace Roman

"La NASA lanzó el telescopio Nancy Grace Roman para explorar la materia oscura y buscar nuevos mundos con una visión 100 veces mayor al Hubble"

  • Actualizado: 01 de septiembre de 2026 a las 00:00

El universo acaba de estrenar una nueva ventana. Este domingo, 30 de agosto, la NASA lanzó el telescopio espacial Nancy Grace Roman a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX, desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. El despegue ocurrió a las 7:26 a. m., hora de Estados Unidos; 5:26 a. m. en Honduras y 13:26 en España. Ahora comienza su viaje hacia el segundo punto de Lagrange, conocido como L2, a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.

Roman lleva el nombre de Nancy Grace Roman (1925-2018), astrónoma que fue la primera jefa de astronomía de la NASA y una figura clave en el desarrollo del programa que dio origen al Hubble. Su trayectoria es también un recordatorio de la importancia de abrir espacios para las mujeres en la ciencia y de permitir que nuevas generaciones puedan imaginarse trabajando en ella.

¿Qué hace especial a Roman? Su espejo principal mide 2,4 metros, el mismo diámetro que el Hubble, pero su campo de visión será al menos 100 veces mayor. Esto significa que podrá observar enormes regiones del cielo con una nitidez extraordinaria y en luz infrarroja, permitiendo a los científicos estudiar el universo de una manera más amplia y profunda. Uno de sus grandes objetivos será investigar la materia oscura y la energía oscura, dos de los mayores misterios de la cosmología. También buscará y estudiará exoplanetas, es decir, mundos que orbitan otras estrellas. Su cámara de campo amplio, de unos 300 megapíxeles, permitirá realizar grandes mapas del cosmos y ayudar a descubrir millones de galaxias, estrellas, agujeros negros y otros objetos. También permitirá estudiar la evolución de galaxias y estrellas.

Roman también cuenta con un coronógrafo, un instrumento capaz de bloquear parte del resplandor de una estrella para intentar observar directamente la tenue luz de los planetas que la rodean. Así, podría aportar nuevas pistas sobre cómo se forman y evolucionan otros sistemas planetarios.

Durante su misión principal, prevista para cinco años, Roman enviará enormes cantidades de información que estarán disponibles para la comunidad científica una vez procesadas. Su llegada a L2, compartido con el telescopio espacial James Webb, marcará el comienzo de una etapa de observación que podría revelar descubrimientos que hoy ni siquiera imaginamos.

Además, su capacidad para recorrer grandes áreas del cielo con rapidez permitirá encontrar fenómenos que requieren seguimiento y ofrecerá a los astrónomos un enorme catálogo para nuevas investigaciones.Más que un nuevo telescopio, Roman representa una invitación a mirar hacia arriba y preguntarnos qué hay más allá de nuestro pequeño rincón del universo. Cada galaxia, cada estrella y cada planeta observado nos recuerda que todavía tenemos muchísimo por aprender.

Y quizá esa sea una de sus mayores enseñanzas: la ciencia también necesita curiosidad, preguntas y personas dispuestas a buscar respuestas. Ojalá el nombre de Nancy Grace Roman inspire a más niñas y mujeres a mirar el cielo, acercarse a la astronomía y descubrir que ellas también pueden ser protagonistas de los próximos grandes descubrimientos del cosmos

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