Tegucigalpa, Honduras-. La planta de incubación, localizada en la Universidad Nacional de Agricultura (UNAG), en Catacamas, Olancho, representa un avance significativo para la producción avícola nacional. Su capacidad total de 31,000 huevos y su sistema automatizado de volteo constante permiten simular el cuidado natural de una gallina, garantizando condiciones óptimas para el desarrollo del embrión y mejorando los índices de incubabilidad.
El proceso productivo contempla 18 días de incubación y tres días adicionales en la nacedora, etapa final en la que nacen los pollitos que posteriormente serán distribuidos a comunidades beneficiarias en diferentes zonas del país, fortaleciendo así la producción familiar y comunitaria.
Producción sostenible con impacto social
Ángel Acosta, viceministro de Ganadería, señaló que “esta planta representa un paso importante hacia la consolidación de la producción avícola nacional, incorporando tecnología moderna y eficiente que permitirá mejorar los niveles de incubación, fortalecer la productividad del sector y reducir la dependencia de insumos externos, beneficiando directamente a productores, estudiantes y comunidades rurales del país”.
Asimismo, explicó que “su propósito es producir pollitos de manera constante para distribuirlos a nivel nacional, fortalecer los procesos de formación académica y práctica de los estudiantes de la Universidad Nacional de Agricultura, y apoyar a las familias de bajos recursos mediante el acceso a una alternativa sostenible que contribuya a la seguridad alimentaria y al desarrollo económico local”. Argumentó Acosta.
Durante el inicio de operaciones, el viceministro detalló que “hoy estamos cargando 9,000 huevos fértiles como parte del primer ciclo de producción. En un período de 21 días tendremos listos los pollitos para ser distribuidos a las comunidades beneficiarias. Con un promedio de 85% de incubabilidad, esperamos obtener entre 8,000 y 9,000 pollitos sanos, lo que refleja la eficiencia del sistema y el impacto positivo de esta inversión en el fortalecimiento del sector avícola nacional”.
Sin duda alguna, estas cifras evidencian el impacto tangible de la inversión pública en tecnología agropecuaria, orientada a mejorar la productividad, la eficiencia y la sostenibilidad del sector avícola hondureño.
Compromiso gubernamental con la seguridad alimentaria
Este esfuerzo se enmarca en la visión estratégica del Gobierno de la Presidenta Xiomara Castro, orientada a garantizar el acceso equitativo y sostenido a alimentos nutritivos, fortalecer las capacidades productivas del campo hondureño y reducir la vulnerabilidad alimentaria en las comunidades rurales del país. A través de la SAG, el Estado impulsa proyectos que integran tecnología, formación y acompañamiento técnico como pilares fundamentales para transformar el sector agropecuario y promover un desarrollo más inclusivo.
La puesta en marcha de esta moderna planta de incubación avícola responde a una política pública que prioriza la producción nacional, el apoyo a pequeños y medianos productores, y la articulación con centros de formación académica como la Universidad Nacional de Agricultura, generando un impacto positivo que trasciende lo productivo y alcanza lo social y educativo. Al garantizar el acceso a pollitos sanos y de calidad, el proyecto contribuye a mejorar la disponibilidad de proteína animal, fortalecer la seguridad alimentaria y dinamizar las economías locales en diferentes regiones del país.
El proyecto avícola no solo impulsa la economía local, sino que también representa una oportunidad real de progreso para cientos de familias rurales que encuentran en la producción avícola una alternativa sostenible para mejorar sus ingresos, diversificar sus medios de vida y avanzar hacia la autosuficiencia alimentaria. Iniciativas como esta refuerzan el compromiso gubernamental de construir un campo más productivo, resiliente y con mayores oportunidades, devolviendo la esperanza a las comunidades y sentando las bases para un desarrollo rural sostenible en Honduras.