¿Sabía que el cien por ciento de las quemaduras en niños se pueden prevenir? Si no lo sabía, preste atención a las recomendaciones que el presidente de la Fundación de Atención del Niño Quemado de Honduras (Fundaniquehn), el doctor Omar Mejía, le presenta a continuación.
Los niños más propensos a sufrir de quemaduras son los de dos a doce años, por lo que hay que reconocer la gravedad de la quemadura y saber qué hacer para actuar a tiempo:
Primer grado. Si se lastima la epidermis (la parte más expuesta de la piel) es una quemadura de primer grado, que se detecta cuando la piel se pone roja y puede hincharse. Se siente dolor y presión en la parte quemada. Para atender esta quemadura, deje correr el choro de agua fría sobre la quemadura hasta que baje el dolor. Nunca aplique cremas o ungüento que mantengan la zona caliente y aumenten el daño y dolor.
Segundo grado. En este tipo de quemaduras se afecta la epidermis y la dermis, o sea, la segunda capa debajo de la piel. El área se enrojece y suele ampollarse sintiéndose más dolor y presión en la quemada. ¿Qué hacer en estos casos? Aplique los mismos métodos de atención del primer grado y no rompa las ampollas, solo debe vendarla con gasa. Cuando se rompa por sí misma, aplique un ungüento desinfectado y acuda al hospital inmediatamente.
Tercer grado. La epidermis, la dermis y las terminales nerviosas se destruyen, se pueden afectar severamente los músculos, grasa y hueso, lo que genera que la piel cambie de color a blanca, café, negro o rojo, adquiere textura rugosa. Dependiendo de la profundidad se pierde la sensación de dolor. Ante estos casos retire la ropa y artículos que no se han pegado en el cuerpo. Recorte la tela alrededor de lo pegado, nunca la retire. Envuelva en un lienzo seco limpio o cubra con una manta al menos para mantener la temperatura del cuerpo y llévelo al centro de urgencias más cercano.
La quemadura es también un accidente particular y es extremadamente doloroso, que muchas veces deja cicatrices y deformaciones de por vida. Por ello es necesario garantizar la atención médica inmediata al niño quemado, así que de presentarse este incidente acuda al hospital Materno Infantil, donde trabaja las 24 horas del día la Fundaniquem.
Medidas de prevención
Baño: mantenga al niño alejado de la tina mientras prepara el agua, para evitar el riesgo de una caída dentro del recipiente. Un método para reconocer la temperatura del agua es metiendo el codo en ella. Asimismo, coloque cualquier aparato eléctrico que se utilice en el baño lejos del alcance de los niños.
Cocina: no tenga a los niños en la cocina en el momento de cocinar. Coloque los mangos de sartenes, ollas o cacerolas hacia adentro. A la vez, desconecte los aparatos eléctricos que no estén en uso y coloque lejos de la orilla de la mesa o mostrador jarras, cacerolas o aparatos eléctricos con líquidos calientes.
Fuegos artificiales: los cohetes que guardan los niños en sus bolsas o en las manos se rozan entre sí y explotan. Las chispas de las luces de bengala pueden prender ropa que contengan tejidos sintéticos en segundos y lo más importantes es que el uso de los cohetes o morteros ocasionan mutilaciones en los niños, sus cuerpos no tienen partes que le sobren, así que no queme su dinero y no ponga a su hijo en peligro de muerte.