Es importante conocer sobre las afecciones e infecciones que atentan contra la salud íntima de las mujeres, es por eso que en esta ocasión hablaremos sobre una de las comunes, la Gardnerella vaginalis.
El ginecólogo Mario Waimin aclara sus dudas.
¿Qué es la vaginosis bacteriana (Gardnerella vaginalis)? La vaginosis bacteriana (VB) es un proceso patológico que afecta la vagina.
Se caracteriza por presentar una secreción vaginal anormal con disturbios en el ecosistema vaginal con desplazamiento del lactobacilo por microorganismos anaerobios.
¿Cuáles es la causa de la vaginosis bacteriana? La vagina es un órgano naturalmente habitado por diversas bacterias, algunas 'buenas', algunas 'malas'. Los lactobacilos son las bacterias 'buenas' y se encuentran normalmente en mayor cantidad (cerca del 95% de la población), impidiendo el crecimiento de bacterias potencialmente causantes de enfermedades a través del control del pH vaginal y de la competición por alimentos. La vaginosis bacteriana ocurre cuando hay una ruptura de este equilibrio, acarreando una disminución de los lactobacilos y un crecimiento de la flora 'mala' que puede ser compuesta por diversas bacterias, entre ellas: gardnerella vaginalis, prevotella, porhyromonas, bacteroides, peptostreptococcus, mycoplasma hominis, ureaplasma urealyticum, mobiluncus, fusobacterium y atopobium vagina. De todas estas bacterias, la gardanerella vaginalis parece ser el microorganismo más característico de la vaginosis, estando presente en más del 96% de los casos.
¿Cómo se contrae? No sabemos lo que lleva a esa desregulación de la flora bacteriana natural de la vagina, pero algunas actividades o conductas alteran el equilibrio normal de las bacterias en la vagina y exponen a la mujer a un riesgo mayor de contraer la VB, entre ellos están: tener múltiples compañeros sexuales, realizar ducha vaginal con frecuencia, uso reciente de antibióticos y uso del DIU.
¿Se trata de una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS)?
No es considerada una ETS, pese a que la promiscuidad es uno de los factores de riesgo para su desarrollo. Incluso las mujeres vírgenes o sin relaciones sexuales recientes pueden tener vaginosis bacteriana.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la VB? Dos de cada tres mujeres no presentan ningún tipo de síntoma. En aquellas que presentan síntomas, el más común es un corrimiento grisáceo con fuerte hedor, generalmente descrito como olor a pescado. Este corrimiento vaginal y el olor fétido puede ser más marcado después de una relación sexual sin protección, debido a que el fluido seminal alcalino favorece más el mal olor. Causa poca o ninguna inflamación, por lo tanto no suele presentarse con síntomas de dolor, comezón o disuria (dolor o incomodidad para orinar).
¿Cuál es el tratamiento?
En aproximadamente 1/3 de los casos, la vaginosis desaparece espontáneamente debido a la recuperación de la población de lactobacilos. El tratamiento se realiza con antibióticos por vía oral o intravaginal. Los más prescritos son el metronidazol o la clindamicina. Otra opción es el tinidazol. Es importante que los dos miembros de la pareja tomen el tratamiento siempre que se presente la infección, de esta manera se evitará también la reinfección de un miembro de la pareja al otro.
¿Cómo puede prevenirse la vaginosis bacteriana? Los científicos no entienden del todo la VB; por lo tanto, no se conocen las mejores maneras de prevenirla. No obstante, se sabe que la VB está asociada a tener una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales.
Los siguientes pasos básicos de prevención pueden ayudar a reducir el riesgo de alterar el equilibrio natural de las bacterias en la vagina y la aparición de la VB:
• Practicar la abstinencia sexual.
• Limitar el número de parejas sexuales, lo importante es tener y mantener una pareja o practicar la monogamia.
• No darse duchas vaginales.
• Tomar todo el medicamento recetado para tratar la VB, aún cuando hayan desaparecido los signos y síntomas.
• El consumo de yogures con lactobacilos no es eficaz en la prevención, ya que esos lactobacilos son diferentes de aquellos que viven en la vagina.
¿Cuál debe ser el papel del compañero sexual masculino? La frecuencia de VB en las mujeres sexualmente activas ha llevado a la conclusión de que se transmite por contacto sexual. La recolección frecuente de G. vaginalis de los compañeros sexuales masculinos ha reforzado ese concepto.
El experto opina:
'Las mujeres no contraen VB por sentarse en inodoros, ropa de cama, o estar en las piscinas'. Mario Waimin, ginecólogo.