En verano es más común que se multiplique la sensación de ojo seco, tanto por el uso de aire acondicionado, ventiladores y la exposición directa a la luz solar como por la contaminación o el humo producto de los incendios. Ante estas situaciones es común que las personas, sin la prescripción de un especialista, busquen y usen lubricantes oftalmológicos.
Para conocer más sobre el papel de la lágrima y la enfermedad del ojo seco, consultamos con el oftalmólogo Erwin Ochoa, así usted podrá identificar si presenta resequedad ocular, ya que esos síntomas pueden estar ligados a enfermedades asociadas, como problemas inmunológicos de la artritis reumatoidea, el lupus y otras enfermedades del colágeno.
¿Cuál es la importancia de la lágrima?
Algo muy importante en nuestro ojo y que nosotros menospreciamos mucho es la lágrima, que no es solamente una capa de agua, debido a que consiste de tres capas o componentes: una capa acuosa que se conoce como lágrima propiamente, una capa de mucina o muco que ayuda a mantenerse adherida a nuestro glóbulo ocular, y por encima tiene una capa de aceite u oleosa que evita que la lágrima se evapore. Para que la lágrima funcione correctamente debe tener estos tres componentes, por eso no le indicamos al paciente que se aplique agua cuando tiene irritación ocular, porque con esto solo estamos lavando el ojo. Esta película lagrimal tiene múltiples utilidades: nutre varias estructuras del ojo -como la cornea-, como protección para evitar que los microorganismos nos infecten y se hagan conjuntivitis o queratitis (inflamación de la córnea), y mantiene un ambiente estable dentro del ojo.
¿Cómo se produce la lagrima?
Existen principalmente dos tipos de glándulas lagrimales: las accesorias y la glándula lagrimal principal, ambas están encargadas de producir esta secreción constante de lagrimeo que mantiene al ojo lubricado. La glándula lagrimal principal es la que se encarga sobre todo de ese lagrimeo que se produce por los estados de ánimo y el dolor; mientras que las glándulas accesorias son las que se encuentran en los párpados y conjuntiva, estas producen la secreción lagrimal basal y esta secreción se mueve en forma de zíper cuando el párpado se cierra desde la parte externa hacia la parte interna, y luego se drena. Cuando hay una alteración en cualquiera de las tres capas del ojo se da lo que se conoce como ojo seco.
¿Cuáles son los síntomas del ojo seco?
• Visión borrosa
• Enrojecimiento del ojo
• Sensación de cuerpo extraño
• Sensación de ardor o irritación
- Sensación quemante
- El ojo seco puede cursar con lagrimeo, que se da por una deficiencia en la formación de una de las tres capaz del ojo.
¿Qué hacer si presenta los síntomas?
Cuando un paciente presenta estos síntomas debe acudir al oftalmólogo para una revisión médica, porque estos síntomas pueden ser secundarios a una infección o a un cuerpo extraño dentro del ojo. El oftalmólogo le realizará una prueba de producción lagrimal, examinará cómo se está produciendo la lágrima y si hay defectos que se inducen por la misma resequedad, para que si es una resequedad ocular sea diagnosticada como ojo seco y tratarlo de forma oportuna.
¿El síndrome del ojo seco puede ir acompañado de otras manifestaciones?
El ojo seco puede ser un síndrome por sí mismo o puede estar acompañado de otras enfermedades en el cuerpo. Existen otros síndromes que están asociados con problemas inmunológicos como la artritis reumatoidea, el lupus y otras enfermedades del colágeno que se acompañan del ojo seco, y ser el ojo seco la primera manifestación de estas enfermedades. Por ello es necesario que no se menosprecie el síndrome del ojo seco, lo ideal no es automedicarse con lágrimas comerciales, sino ir al oftalmólogo para que el médico le indique la gota ideal para su problema, porque no todas las lágrimas son iguales: unas tienen más aceite, otras más mucina o más agua, para compensar ese problema y descartar las enfermedades asociadas que se pueden dar a partir del ojo seco. Si presenta problemas de ojo seco lo más adecuado es que no se automedique y visite a un especialista, quien manejará adecuadamente esta enfermedad.
Puntos clave
1. Incidencia. Estos problemas son más comunes en mujeres de los 20 años en adelante, por las variaciones hormonales que se dan cíclicamente.
2. Vulnerabilidad. Después de los 40 años, tanto mujeres como hombres tienen mayor predisposición a presentar resequedad ocular; además de los factores hormonales y propios del cuerpo están los factores ambientales, como la resequedad del ambiente, el aire acondicionado, corrientes fuertes del viento y el sol, estos provocan que el ojo se seque con mayor facilidad y se presenten los síntomas.