La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al aborto como la expulsión o extracción de un feto o embrión de su madre de manera provocada directa o indirectamente.
“Los abortos ocurren en aproximadamente 15 a 20% de embarazos, la mayoría ocurre en las primeras 13 semanas de embarazo”, explicó el ginecólogo Mario Waimin.
La causa de aborto a menudo es desconocida, pero la mayoría de las causas de un aborto son factores que podrían ser genéticos, de la salud de la mujer y de estilo de vida.
Según el especialista, las mujeres que abortan corren el riesgo de sufrir abortos espontáneos en una proporción 35% mayor que aquellas que nunca abortaron.
Complicaciones inmediatas
Las mujeres que abortan pueden necesitar de transfusiones, pues en el aborto quirúrgico hay considerable pérdida de sangre. “Si los restos placentarios permanecieran dentro del útero o si el acto quirúrgico fuese realizado sin la necesaria asepsia, la mujer está sujeta a serios riesgos de infección tubaria, la cual podría provocar esterilidad”, indicó Waimin.
El ginecólogo explicó que los instrumentos utilizados durante el aborto para dilatar el cuello uterino pueden causar lesiones, produciendo posteriores partos prematuros e incluso abortos espontáneos.
“La manipulación de la cureta puede provocar la perforación del útero, causando inflamación (peritonitis), que a su vez exigirá, en algunos casos, la propia extracción del útero, dejando en consecuencia a la mujer con incapacidad de tener hijos”, manifestó el galeno.
Prevención
Para la fundadora del Comité Pro-vida, Marta Lorena de Casco, los diferentes tipos de aborto provocado tienen -aparte de las consecuencias físicas- graves consecuencias psicológicas, como pesadillas, insomnio, adicciones y sentimientos de culpa que marcan profundamente a la mujer.
“Por ello hay que orientar a los jóvenes a que no practiquen el aborto provocado, ni el aborto farmacológico, con las pastillas del día después, que tienen altas dosis hormonales que alteran el endometrio evitando la anidación del huevo fecundado. Y que provocan entre sus síntomas leves: mareos, nauseas y vómitos”, dijo Casco.
Ambos especialistas recomienda que el método más efectivo de reducir el número de abortos es evitando los embarazos no deseados o imprevistos. Esto se logra a través de una educación franca y honesta que comience en el hogar, en las instituciones religiosas y en las escuelas primarias.
Signos
Riesgo de Aborto: manchado o sangrado sin dolor, sangrado fuerte o persistente con dolor abdominal, salida de líquido por su vagina, pero sin dolor o sangrado y expulsión de tejido fetal.