El robo del cable del servicio telefónico ha alcanzado niveles intolerables. Solo en los últimos tres meses, un promedio de 400 usuarios se han quedado sin recibir el servicio, debido al saqueo.
En lo que va del 2012 las pérdidas ascienden a más de 2.5 millones de lempiras.
Las autoridades de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel) denunciaron ayer que el hurto es tanto, que más tardan las cuadrillas en sustituir el cable robado y reactivar el servicio, que los malvivientes en llevárselo de nuevo y venderlo en el mercado negro.
“En el barrio Morazán hoy se reactiva el servicio y al siguiente día los vecinos están informando que los cables han sido robados nuevamente”, denunció Alex Alvarado, jefe de cuadrillas.
Los barrios en donde se reportan más incidencia de hurto son la colonia Villa Vieja, Los Pinos, La Kennedy, Cerro Grande, y en el último trimestre hay un robo recurrente en el barrio Morazán.
Para combatir este flagelo, la gerencia general de la estatal de comunicaciones pedirá el apoyo de la Policía Nacional.
Asimismo, no descartan auxiliarse en los sistemas de cámaras digitales que están instaladas en varios sectores de la capital a fin de identificar y castigar a los responsable.