Tegucigalpa

Un pueblo movido por la devoción

Miles de peregrinos ofrecen cada año sus ofrendas a la madre de todos los hondureños como acción de gracias por los milagros concedidos. El santuario de Suyapa es testigo de su fe incondicional.

30.01.2013

Como bien describe San Pablo, la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.

Y cada año en la Aldea de Suyapa el milagro de creer en la santa intercesión de la Virgen María ante Dios por sus hijos se vive en cada aniversario de su milagroso hallazgo.

En cada peregrino que se acerca a los pies de la Virgen de Suyapa existe una conmovedora historia de fe.

Son relatos sencillos, sin adornos ni trama poética, simplemente inspirados en el corazón de los fieles agradecidos por las obras de la patroncita de Honduras.

Sin embargo esconden miles de capítulos divinos de misericordia, piedad, amor y milagros, y se extienden con singularidad a lo largo y ancho del territorio catracho.

Y cuando de agradecer los favores recibidos se trata, no importa la distancia ni la pobreza, siempre hay espacio para venerar a la patrona de la fe católica hondureña.

“Vengo de Santa Elena, La Paz”, “Yo de La Labor, Ocotepeque”, “Venimos del Terrero, San Juan del Rancho”, todos procedentes de diferentes lugares y culturas pero unidos por el lazo de la devoción.

Y al caer bajo el manto protector de su madre, el llanto y luego la esperanza llenan los corazones de los peregrinos para seguir adelante con el don de la fortaleza que les concede cada año la Virgen Morena.

Especial: Virgen de Suyapa

Historias de fe a los pies de la virgen de Suyapa

“La Virgen mantiene viva a mi esposa”

Un viaje de gratitud realiza don Narciso Martínez junto a sus cuatro hijos todos los años hacia el santuario de Suyapa.

Desde hace 10 años deja por un día sola a su esposa Miriam en el municipio de Lepaterique para venir a honrar a la Morenita que mantiene en pie a su amada compañera de hogar.

Según don Narciso, una fuerte úlcera impide que su esposa lo acompañe, pues “no soporta el viaje, le marea, tiene náuseas y no retiene ningún alimento en su estómago si viaja en bus”, asegura.

Pero la fe la mantiene firme en las labores del hogar y el cuidado de sus hijos gracias a la intercesión de la Virgen de Suyapa.

“Siempre hemos puesto en manos de la Morenita su salud y gracias a Dios ella ha logrado soportar su enfermedad y llevar una vida tranquila allá en el pueblo”, afirma.

Y por el don de sanidad que le ha concedido la Virgen es que su tercera hija, Norma Suyapa, lleva el nombre de la bendita patrona.

Y así, ayer, junto a sus hijos Miriam, Norma, Ada y Santos, dieron gracias a la Virgen con flores y velas por la salud de su madre y esposa.

“Estaba postrada y la Virgen me sanó”

Apenas hace una semana estaba postrada en cama, sufriendo en silencio una letal enfermedad, pero hoy ya tiene las fuerzas para caminar.

Y es que justo cuando sus esperanzas de vivir se comenzaron a apagar, la mano sanadora de la Virgen de Suyapa la sujetó fuerte.

Esa es la historia de fe de María Ortega, una señora de 52 años que vino desde Tatumbla para agradecerle a la Morenita el milagro.

“He estado grave, tenía cirrosis y las várices del estómago hasta se me reventaron”, relató doña María, quien a la vez trataba de contener el llanto. Y mientras las lágrimas rodaban suavemente su ajado rostro, exclamó: “¡Cómo me dolía mi cuerpo, ni podía caminar, no tenía las fuerzas, solo para ir al doctor trataba de moverme!”. Pero la tristeza se apoderó más de doña María al no poder costear los medicamentos del tratamiento.

“No tenía dinero, entonces le pedía a la Virgencita que me curaba y aquí, tres días, después, me tiene a sus pies”, expresó. “Vine gracias a la Virgen de Suyapa y me iré hasta que ella me lo ordene”, sentenció la devota mujer.

“Hace 40 años salvó a mi recién nacido”

Para doña Clementina Salgado no es ningún problema venir cada año desde el lejano pueblo de El Terrero, en San Juan Rancho, hasta el Santuario de Suyapa.

“Es lo menos que puedo hacer y siempre lo haré”, explicó doña Salgado ante el fervor que le profesa desde niña y las muestras de amor que la patroncita le ha extendido en su vida. A pesar de sus 69 años, la feligresa todavía recuerda con memoria intacta el milagro que Santa María de Suyapa le concedió hace unos 40 años.

“Tenía 28 años cuando mi tierno, José, no quería recibir nada de lactancia de mi parte”, reveló, mientras que en sus manos sostenía un escapulario para llevar el compás del rosario.

“Me preocupó mucho -confió la señora- porque ni el doctor entendía la razón y era un recién nacido que ocupaba leche y vitaminas”.

Pero durante 12 días continuos en los que asistió a misa, le pidió de corazón a la Virgen para que salvara a su retoño.

Ahora aquel milagro se confirma en el rostro de un muchacho alto y fornido, de 28 años de edad, que gracias a la intercesión de Suyapa camina, respira y trabaja con gran espíritu.

“Ella es la fuente de mi fortaleza”

Hace diez años, un autobús arrolló a doña Dorotella Palma. La pesada unidad arrancó las piernas de la mujer y la dejó inmovilizada.

“Recuerdo que desde que quedé inconsciente del dolor le entregué mi vida a la Virgen, le dije que me ayudara a salir de esta desgracia”, manifestó.

Pese a que perdió sus extremidades la longeva mujer de 70 años, asegura que la Virgen de Suyapa le permitió preservar su vida, pese a la agonía y sufrimiento que vivió.

“Ella vio mi fe y me salvó de la muerte y ahora es mi fuente de fortaleza, no sobreviviría sin su amor”, aseguró entre sollozos.

Doña Dorotella se dedica a la mendicidad para poder sobrevivir, pues desde el accidente perdió su trabajo y la pobre indemnización que recibe del motorista de la unidad apenas le ajusta para medio sobrevivir.

“Todos los días bajo a pedir desde la Aldea de Suyapa hasta la universidad, a veces no lo logro hacer porque esta silla apenas se mueve”, asegura.

Pero pese a su problema de movilidad, ella cada año busca a un vecino solidario que la lleve al santuario de Suyapa, para dar gracias por su vida a la Morenita.

ElHeraldo.hn transmitirá en vivo, el 3 de febrero a partir de las 10:00 AM, la eucaristía en honor a la Virgen de Suyapa que se celebrará ante miles de feligreses en el Santuario.