Tegucigalpa, Honduras.- La restauración de la histórica iglesia Santa María de los Dolores continúa con trabajos orientados a conservar su estructura, mejorar la seguridad interna y recuperar detalles arquitectónicos que forman parte del patrimonio religioso de la capital. Sin embargo, hace falta mucho por restaurar, principalmente la azotea, cúpula y fachadas.
Durante la primera etapa se ejecutan labores de limpieza de cables en desuso y la renovación completa del sistema de iluminación en varios espacios del templo, entre ellos las capillas de la Virgen del Perpetuo Socorro, la Virgen de Fátima, San José y el presbiterio.
El padre Bryan Arriola, misionero redentorista y vicario parroquial de la iglesia Los Dolores, explicó que uno de los avances más importantes ha sido la instalación de iluminación LED con luz cálida, un sistema diseñado para resaltar los detalles de los retablos y sus tonos dorados.
“Se ha puesto completamente luz LED de manera que puedan intensificarse los colores y los detalles de los retablos”, explicó el religioso al referirse a los cambios realizados dentro del templo.
Además de mejorar la iluminación, durante el proceso se retiró el alambrado que estaba conectado directamente a los retablos y otras estructuras antiguas, debido al riesgo que representaba ante una posible chispa o accidente eléctrico.
La eliminación de estas conexiones busca reducir riesgos y garantizar mayor seguridad para los feligreses, visitantes y las piezas que forman parte del patrimonio religioso de la iglesia.
Estos trabajos han sido posibles gracias al respaldo económico de personas que han aportado a la campaña de restauración y que han mostrado satisfacción al conocer los avances que se han logrado.
La parroquia mantiene abierta la invitación para que más ciudadanos puedan sumarse al proyecto mediante donaciones, con el objetivo de continuar con las diferentes etapas de recuperación del templo ubicado en el centro histórico de Tegucigalpa.
Como parte de las acciones complementarias, jóvenes estudiantes de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) participan en un levantamiento arquitectónico de todo el complejo de Los Dolores.
El estudio contempla diferentes áreas como la Casa Cural, el templo parroquial, la sacristía, zonas privadas y el dispensario médico que forma parte del conjunto religioso.
El levantamiento arquitectónico permitirá contar con información detallada sobre las condiciones actuales de la infraestructura y servirá como una herramienta para planificar futuras intervenciones.
El proceso requiere tiempo y dedicación debido a la complejidad del inmueble, pero los estudiantes han mostrado compromiso en el desarrollo de los trabajos.
Para estas labores se cuenta con los permisos correspondientes otorgados por el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), debido al valor histórico del templo.
Sin embargo, no todos los trabajos pueden ejecutarse de inmediato: Uno de los principales retos pendientes es la impermeabilización de la cúpula de las tres naves de la iglesia.
La intervención no puede realizarse durante la temporada lluviosa, ya que los productos utilizados requieren que la superficie esté completamente seca para garantizar su correcta aplicación y funcionamiento.
Las filtraciones en la cúpula representan una de las áreas que necesitan atención constante. La restauración de Los Dolores incluye trabajos que van desde mejoras eléctricas y de iluminación hasta estudios técnicos que permitan conservar la edificación a largo plazo.
La iglesia, considerada uno de los templos más emblemáticos de Tegucigalpa, continúa con un proceso de recuperación que depende del aporte de instituciones, especialistas, estudiantes y ciudadanos.
Las autoridades parroquiales reiteraron el llamado a quienes deseen colaborar con la restauración para que puedan realizar sus donaciones mediante la cuenta habilitada por la parroquia.
También se pueden solicitar detalles sobre las formas de apoyo a través de las redes sociales oficiales de la Parroquia Los Dolores, donde se informa sobre los avances del proyecto.
Además, las personas de buena voluntad pueden aportar un granito de arena a la cuenta Bac Credomatic 759908591 a nombre de la Iglesia Católica/Restauración de Los Dolores.
Historia
La Iglesia de Santa María de Los Dolores figura entre los templos con mayor valor histórico de Honduras. Sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando religiosos franciscanos o mercedarios levantaron una pequeña ermita elaborada con materiales sencillos en el mismo sector donde hoy se encuentra la emblemática edificación.
Con el paso de los años, el proyecto tomó forma y la construcción del templo actual inició en 1732, bajo la conducción del presbítero Juan Francisco Márquez y siguiendo el diseño arquitectónico de Juan Nepomuceno Cacho.
La edificación avanzó durante varias décadas gracias al aporte de los habitantes mestizos, pardos y mulatos de los barrios populares de la antigua ciudad de Real de Minas, quienes contribuyeron a darle vida a uno de los principales símbolos religiosos de la capital.
En 1781, el templo recibió la categoría de parroquia bajo la advocación de Santa María de los Dolores. Desde entonces, se convirtió en un importante centro espiritual para las comunidades no blancas que habitaban los alrededores del Real de Minas y en un espacio de encuentro para sectores que durante la época colonial permanecían al margen de otros ámbitos sociales.