"Tengo mi conciencia limpia": Denis Romero, sospechoso de masacre en Rigores, Colón
El imputado afirmó que se encontraba trabajando en Utila el día de la masacre y sostuvo que su empleador puede confirmar esa versión
- Actualizado: 08 de julio de 2026 a las 12:51
Custodiado por agentes policiales y a pocos minutos de ingresar a la audiencia de declaración de imputados, Denis Joel Romero Morales, uno de los siete capturados en el marco de las investigaciones por la masacre de 20 personas en Rigores, Colón, rompió el silencio y aseguró no tener relación con el crimen.
Lejos de mostrarse nervioso o preocupado por el proceso judicial que enfrenta, el imputado ingresó a las instalaciones judiciales con una visible sonrisa y una actitud relajada, una imagen que llamó la atención tomando en cuenta la gravedad de los hechos que investiga el Ministerio Público.
Durante un breve intercambio con medios de comunicación, Romero Morales insistió en su inocencia y aseguró desconocer las pruebas que las autoridades dicen tener en su contra.
"No sé realmente cuáles serán las pruebas que tienen", manifestó el sospechoso minutos antes del inicio de la audiencia.
El hombre también fue enfático al negar cualquier participación en la masacre ocurrida en la zona norte de Honduras y reiteró en varias ocasiones que no tuvo relación con los hechos investigados.
Al ser consultado sobre dónde se encontraba cuando ocurrió la masacre en la comunidad de Rigores, Trujillo, Romero Morales aseguró que ese día se encontraba trabajando fuera del departamento de Colón.
"Cuando eso sucedió yo estaba en Utila trabajando", declaró, al tiempo que aseguró que su empleador puede respaldar esa versión. El imputado explicó además que se dedica a labores de carpintería y reiteró que no tiene responsabilidad en los hechos que se le atribuyen.
"Tengo mi conciencia limpia", expresó ante los periodistas mientras esperaba ser presentado ante el juez competente. Romero Morales fue capturado el martes 7 de julio de 2026 junto a otras seis personas durante una serie de operativos desarrollados en el departamento de Atlántida como parte de las investigaciones por la masacre de Rigores.
Los siete sospechosos fueron trasladados este miércoles a los juzgados de San Pedro Sula para comparecer en la audiencia de declaración de imputados, donde el Ministerio Público presentará los primeros indicios recabados durante las investigaciones.
Las autoridades vinculan a los detenidos con la masacre ocurrida el pasado 21 de mayo en una finca de palma africana ubicada en la comunidad de Rigores, en Trujillo, Colón, donde fueron asesinadas 20 personas en uno de los hechos violentos más impactantes registrados este año en Honduras.
Durante los operativos que permitieron las capturas, las autoridades también decomisaron fusiles AR-15, pistolas, cargadores, municiones y otros indicios que forman parte de la investigación y que serán sometidos a peritajes para determinar su posible relación con el crimen.
Finalmente, al ser consultado sobre si conocía a algunas de las víctimas de la masacre, Romero Morales respondió afirmativamente y reconoció que había compartido con varios de ellos tiempo atrás, aunque insistió en que no tuvo ninguna participación en el hecho.